¿Cómo podemos explicar a los amigos que es imposible lograr la corrección por uno mismo y que necesitamos un grupo?
Dr: Laitman Esto es lo que nuestras fuentes dicen. Yo sólo tengo una vasija rota, así que ¿qué debo hacer con ella? Tengo que absorber los deseos de mis amigos con el fin de atraer la Luz que Reforma. Junto con los amigos nosotros elevamos una plegaria común y como resultado recibimos la fuerza de la corrección. No seré capaz de recibir esta fuerza, si estoy solo. Son necesarias al menos diez personas para alcanzar dicho objetivo. Sólo entonces podremos empezar a conectarnos unos con otros y a construir la vasija común entre nosotros.
Parece que estamos juntos ahora, pero en realidad no es así. Entonces, ¿cómo podemos unirnos? Nosotros activamos la fuerza de la oración mutua para eso. Ninguno trabaja por su cuenta. El deseo común de corregirnos a nosotros mismos nos conectará y en este queremos revelar la fuerza especial que habitará entre nosotros, para revelar la Luz, al Creador. Cuando Él se manifieste, cada uno de nosotros va a desaparecer como una entidad aislada y surgirá un deseo lleno con una Luz.
Parece que estamos juntos ahora, pero en realidad no es así. Entonces, ¿cómo podemos unirnos? Nosotros activamos la fuerza de la oración mutua para eso. Ninguno trabaja por su cuenta. El deseo común de corregirnos a nosotros mismos nos conectará y en este queremos revelar la fuerza especial que habitará entre nosotros, para revelar la Luz, al Creador. Cuando Él se manifieste, cada uno de nosotros va a desaparecer como una entidad aislada y surgirá un deseo lleno con una Luz.
¿Puedo revelar la fuerza del otorgamiento por mí mismo? ¿Qué o a quién seré capaz de otorgar? Yo también debo simplemente tener alguien más allí. Mi punto en el corazón (•) es mi primer impulso para la corrección, es decir, para conectarme con alguien. Esto significa que tengo que absorber su deseo. Entonces tengo dos deseos: el deseo de alejarme del egoísmo y el deseo de acercarme al otorgamiento.
Así que tengo que recibir el deseo espiritual de mi amigo y adjuntarlo al mío. Sin esto yo realmente no querré otorgar. Esta es la única manera que tengo de elevar MAN, una petición por la corrección. “La multitud mínima son dos”, pero en realidad, dos no es suficiente. Cuantos más amigos estén a mi alrededor, más oportunidades tendré que quedar impresionado, para unir sus poderes a mí y demandar corrección. Con esto quiero decir, que demando la conexión con ellos. Puedo proporcionar el “territorio” en el que se llevará a cabo la conexión, mis deseos por lo que debe tener lugar aquí y nuestra fuerza común. En resumen, tengo que preparar el “molde” más correcto. Este puede realizarse únicamente juntos. Todo nuestro trabajo se lleva a cabo en el grupo. Además, las mujeres también apoyan este grupo y la sociedad humana lo rodea por el exterior. Estos factores también tienen un efecto positivo o negativo que nos empuja hacia la conexión.

Pregunta: ¿Qué se siente cuando la Luz llena nuestro deseo?
Dr: Laitman Uno de los puntos soy yo. Todos juntos somos nosotros. El amarillo en el dibujo simboliza nuestra conexión y el color rojo simboliza la fuerza superior, el Creador. Tenemos que unir a Israel, la Torá y el Creador en uno solo y esto tiene que revelarse en nuestro sentimiento. El Creador es la fuerza superior, la fuente. La Torá es la unidad, la vasija. Y nosotros somos las piezas que nos movemos hacia la unidad.


Esperemos que tengamos éxito en esto.







¿Si no es posible ir en contra del deseo de uno mismo en el interior, entonces qué acciones podemos hacer en contra del deseo, solamente las acciones físicas?


Nuestro trabajo está dividido en varias etapas. En la primera etapa, la persona está totalmente desconectada del trabajo. Este período dura siglos a lo largo de la historia humana. Entonces la persona es despertada desde Arriba y comienza a sentir como comienza a crecer dentro de ella un deseo inicial de descubrir el propósito de la creación, al Creador, el sentido de su vida. Comienza a trabajar en esto, viene al grupo y comienza a estudiar. Mientras tanto, no entiende lo que hace. Al igual que un bebé recién nacido que no entiende dónde está, quién es, ni quiénes son las personas que hay a su alrededor. Gradualmente avanza hacia estados mejores y más claramente entendidos, aunque al igual que un niño, hace muchas tonterías, sin saber ni sentir. Sigue los consejos de los “ancianos”, de los cabalistas y repite lo que todos los demás hacen, hasta que poco a poco, empieza a entender estas acciones. Claramente, ella no aprende por medio de la realización de estas acciones. Más bien, como resultado de estos ejercicios, incluso aunque no sabe lo que está haciendo, atrae la Luz sobre sí misma. Por lo tanto, la persona avanza al igual que un bebé que no necesita saber qué lo hace crecer. Ella se desarrolla de acuerdo al plan de la naturaleza. Pero gradualmente, empieza a entender cómo debe avanzar y en qué debe centrar sus esfuerzos. Empieza a entender que el avance está en contra de nuestra naturaleza y que debemos poner nuestros deseos a un lado, sin esperar que el cuerpo esté de acuerdo con el avance espiritual. Después de todo, los intereses del cuerpo son absolutamente contrarios a esto. Por lo tanto, tenemos que buscar consejo sobre la forma de llevar a cabo las acciones que nuestro deseo no apoya y no dar placer a su espíritu. Esto es intencional y la persona se enfrenta a una resistencia interna tremenda y no entiende por qué. No entiende cómo es posible avanzar si rechaza de tal manera su deseo. ¿Por qué debería trabajar si ella no llena su deseo de la forma en la que lo ha hecho hasta ahora? Incluso si yo quiero avanzar en contra de mi deseo, aun así tengo que imaginar alguna recompensa abstracta, por lo menos algo. A menudo actuamos en contra de nuestro deseo en el trabajo, en los deportes, en el llenado de las obligaciones familiares y así sucesivamente. Aquí, al menos, nos es claro cuál será la recompensa y por qué debemos hacerlo. Ni siquiera serías capaz de mover un dedo si no sientes que es gratificante. Tu cuerpo simplemente no tiene combustible para realizar la acción. ¿De dónde sacas este combustible. La búsqueda del combustible, la petición de esta fuente de externa de poder se llama la búsqueda del poder de la fe. La persona no quiere trabajar en su propio combustible, ya que indudablemente su deseo es egoísta y realmente necesita un poco de energía externa, de motivación. Esta búsqueda con el apoyo del grupo lo lleva a la revelación de la Luz que le da el poder para avanzar por encima de sus deseos corporales. Ahora, la persona avanza a fin de no llenar su egoísmo, sino a la Luz de la fe que le permite trabajar por encima de su deseo egoísta. Aquí, uno tiene que superar constantemente su deseo. Estos pasos se llaman “los cuarenta años vagando en el desierto”, en los cuales la persona recibe el poder para trabajar sin compensación alguna para sus deseos. Sus acciones están por encima de sus deseos y en contra de ellos y el resultado tampoco va junto con sus deseos debido a que no ve ningún beneficio personal en esto. Sin embargo, ¡ella puede hacerlo! Sus deseos lo apoyan, aunque todo en ellos se resiste, lo cual es llamado “fe por encima de la razón”. Cuando la persona puede trabajar de esta manera, pasa a trabajar con los deseos reales, e incluso puede utilizarlos en el poder de la fe, sin ningún beneficio egoísta, sino sólo por el bien del Creador. Es decir, el camino se divide en dos partes. En primer lugar, nos elevamos por encima de nuestro deseo de recibir llamado el “desierto”. Entonces, comenzamos a trabajar con él y entramos en la “tierra de Israel”.









Sabemos que la corrección del mundo sucede en etapas. Los hombres tienen que realizar la corrección primero, aquellos que sienten el verdadero deseo de conectarse y que comprenden que la garantía mutua sólo puede estar en la conexión entre nosotros. Las mujeres forman parte de esto de una manera más pasiva. Así que vamos a ir a un lugar donde no tendremos las perturbaciones de los pensamientos y de los deseos ajenos. Allí vamos a tratar de llevar a cabo un ataque dirigido hacia la conexión entre nosotros. Recomiendo que únicamente los hombres se reúnan en todos nuestros centros, porque si todos los hombres en el mundo tratan de conectarse ahora, será la preparación adecuada para la convención de Diciembre. Con esto, pasaremos a la siguiente etapa de preparación. En Diciembre, vamos a adquirir más fuerzas a fin de añadir a los hombres que no pudieron participar en el trabajo espiritual con nosotros y también a las mujeres. Ahora estamos consolidando el núcleo y en diciembre vamos a unir los círculos externos. El propósito de la convención de Diciembre es que la parte de la humanidad, que tomará parte en la Convención junto con nosotros, se convierta en una fuerza interna que despierte a los demás hacia la conexión y la garantía mutua.







