Congreso Europeo 2011
¡Empieza el año en Armonía con las fuerzas de la Naturaleza!
Convención de Cabalá en Berlín, 28-30 de Enero 2011.

La convención de Cabalá, de Berlín, es el punto de reunión para todos nosotros, quienes entendemos que detrás de este mundo, existen leyes en la Naturaleza que necesitamos descubrir con el fin de alcanzar un nivel de existencia elevado.
La Cabalá, es más que un estudio, es una ciencia experimental, eventos como este son los que hacen más real esta experiencia y realmente nos ayudan a entender sobre lo que los Cabalistas hablan y sobre cuál es el mensaje que ellos intentan transmitirnos.
"Una convención equivale a un año de estudios"
Michael Laitman
Michael Laitman
Durante la convención, tú encontrarás ahí:
- Lecturas en vivo por el Cabalista Michael Laitman
- Talleres que te darán una visión nueva sobre qué habla la Cabalá.
- Convivencia de comidas.
- Noche cultural, cultura basada en valores espirituales.
Todas estas grandiosas actividades se realizarán en el maravilloso ambiente
del centro de convenciones Kosmos, en el centro de Berlín:
Kosmos
KG Karl-Marx-Allee 131a
10243 Berlín
Horario de la Convención
Cómo llegar ahí:
Mapa
Compañías Aéreas Económicas:
- EasyJet - http://www.easyjet.com
- Germanwings - http://www.germanwings.com
- Aer Lingus - http://www.aerlingus.com/
- Condor - http://www.condor.com/
- Iceland Express - http://www.icelandexpress.com
- Norwegian Air Shuttle - http://www.norwegian.no
- Pegasus Airlines - http://www.flypgs.com/en/default.aspx
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- SunExpress - http://www.sunexpress.com/
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Hoteles
Costos
- 3 días completos para adultos: 150 Euros.
- 3 días completos para niños:
- Niños hasta de 4 años de edad: gratis.
- Niños de 4 a 12 años de edad: 75 Euros.
- Niños mayores de 12 años: precio de adulto.
- Precio por un día para un adulto: 90 Euros.
- Precio por un día para un niño:
- Niños hasta de 4 años de edad: gratis.
- Niños de 4 a 12 años de edad: 75 Euros.
- Niños mayores de 12 años: precio de adulto.
Contacto
Si desea más información sobre la Convención de Cabalá Europea en Berlín contacte con nosotros en: congress@eurokab.info
El amor no pertenece a nuestro mundo. Si comienzas a relacionarte con los demás con amor, significa que el alma ha comenzado a operar en ti. Sin embargo, ahora tienes solo un punto rota de esa alma. Si desde ese punto comienzas a construir una actitud de amor por otra persona y creas este “vector” de la intención, la aspiración llamada amor, esta se convertirá en tu alma. Será construida en tu deseo de disfrutar, que fue corregido por la intención “por el bien de otorgar.” Esto es llamado amor. Si adquieres esta intención, entonces te convertirás en una persona espiritual. Dentro de esta actitud hacia otra persona comenzarás a revelar la Luz de NaRaNJáI, los Mundos Superiores, todo lo que está entre el otro y tú. Esto continuará hasta que sientas completamente la manera en que sientes, experimentándolos a los dos como un todo. Esto significa que has alcanzado el Mundo del Infinito, porque no hay límites, no quedan limitaciones. Esto significa el mundo espiritual. Tengo que relacionarme con todo lo que sucede con amor. Sin embargo, si alguien me ataca con un cuchillo, entonces, ¿qué debo hacer? También tengo que tomar un cuchillo y matarlo, pero con el amorEsa es la ley. Y si un Leví, un recaudador de impuestos, viene a mí y me dice que tengo que pagar, yo le pago. Dentro, en mi corazón, puedo estar llorando por mi billetera vacía, pero mi alma se alegrará. Tenemos que entender que nuestra actitud hacia el prójimo se basa en nuestro deseo de disfrutar y ¡su corrección en aras del otorgamiento! Si tomo todas las necesidades de otra persona y las lleno, usando mi deseo, eso significa que lo amo. Sin embargo, si sólo restrinjo mi deseo para evitar dañar a otra persona, eso significa que estoy en el estado de “otorgar por otorgar” (Jafétz Jésed), pero no amor. Está escrito: “No hagas a otro lo que tú odias”. Esta es la prueba de cómo debo relacionarme con él. Si algo no te gusta a ti mismo, entonces no lo hagas a otro. Pero tal vez ¿hay algo que también a él le gusta? Yo no sé eso porque no puedo probarlo por medio de mis propios deseos. Esta es la “psicología materialista”. El amor tampoco está más allá de la psicología materialista. Sin embargo, en este caso me siento otra persona tanto que siento sus deseos. Por lo tanto, los tomo y los lleno con lo que prácticamente puedo llenarlos, con el uso de mis deseos y oportunidades. Si amo al prójimo y absorbo sus deseos, entonces ¡puedo elevar su petición (MAN) hasta el mundo del Infinito! Él no puede hacerlo por sí mismo, pero ¡yo puedo hacer por él! En la espiritualidad, ninguno de nosotros puede tomar un bocado y ponerlo en la boca directamente. Sólo podemos comer si te lo doy y tú me das a mí. Y esto sólo puede suceder con la condición de ¡que yo sepa exactamente lo que quieres y tú sepas lo mismo sobre mí! Entonces tú serás capaz de poner el bocado en mi boca y yo en la tuya. Así es como estamos conectados y ninguno de nosotros puede recibir llenado por sí mismo. Y todo eso ¡tiene que suceder aquí en este mundo! La Luz del Infinito tiene que expandirse a este mundo, como está escrito: “Sus pies se asentarán sobre el monte de los Olivos”. Las relaciones espirituales serán tales que tampoco serás capaz de actuar de manera diferente en el mundo material.
Las fuerzas opuestas al Creador fueron reveladas en la creación. Creación alcanza y se siente todo a través de los opuestos, lo cual se describe en el versículo: “La ventaja de la Luz es alcanzada desde la oscuridad”. La creación agrega y se sitúa ante las fuerzas que se vuelven reveladas en ella al ir a través de 125 grados o estados en el camino hacia el Creador. Todo este proceso es realizado por la Fuerza Superior, el Creador. Así, a lo largo de los niveles de ascenso, la creación gradualmente alcanza el hecho de que las fuerzas de juicio, colisión, oposición fueron dadas a ella para que adquiriera la independencia y reconocimiento del punto inicial. Entonces la creación introduce todas sus cualidades propias a ese punto, incrementándolas 620 veces, mientras que al mismo tiempo, al hacer esto, se convierte en el punto de unidad y adhesión con el Creador. En el camino a esto, la creación descubre que es diferente del Creador. Las fuerzas del Creador parecen opuestas a ella, como fuerzas de juicio. Sin embargo, más tarde la creación revela que todos estos estados vinieron de la misericordia por lo que podría sentir la perfección a través de su independencia. Resulta que todos los estados opuestos, el deseo egoísta completo se levanta contra el Creador, en contra de la fuerza de otorgamiento, sólo debe utilizarse correctamente. Entonces la creación ve cómo el juicio se convierte en misericordia y se da cuenta de la finalidad que tiene el Creador y que nunca hubo un solo pensamiento o acción, además del amor absoluto.
Escritos de Rabash, “Qué es el banquete del novio”: La “novia” significa el trabajo durante el tiempo de exilio, cuando el rostro del Creador está oculto. Es cuando las fuerzas de desunión gobiernan sobre una persona. Los cabalistas tratan de explicarnos un principio simple de diferentes maneras. La Creación como un todo es llamada “novia“. Esta es la “materia” del deseo, la cual debemos elevar hasta la altura del Creador para unirse con Él, revelando el Bien quien Hace el Bien. Cuando descubrimos problemas en nuestra turbia materia, tenemos que entender que no debemos anularla, sino “santificarla”, es decir corregirla. Así es como continuamente ascendemos más alto con su ayuda. Precisamente las adiciones a la Aviút que vienen de la materia se revelan en nosotros construyen los niveles de la escalera espiritual para nosotros, uno tras otro. Este es un proceso cíclico que requiere una acción simple. Justo como en una computadora, todo está determinado por la elección de dos posiciones: “si” y “no,” “0″ y “1″. Al consolidar muchas acciones como esta, podemos alcanzar cualquier análisis, expresar cualquier cualidad y cualquier forma de interacciones entre el Creador y la creación, entre la fuerza de otorgamiento y la fuerza de recepción. Así, lo único que le resta hacer a una persona es acelerar el tiempo. Por una parte él ve que la novia es fea, pero por otra parte él entiende que el deseo egoísta distorsiona la imagen real. Este deseo es horrible, alejando a una persona de la meta y arrojándolo a un descenso. Sin embargo, al estudiar a la “novia” a través del prisma del deseo por otorgar, una persona ve que si él “santifica” su egoísmo, entonces será capaz de “decorarlo” y “embellecerlo”, de la manera que se acostumbra adornar a la novia antes de la boda. Entonces el deseo corregido llevará a una persona al nivel del “novio”. Varias situaciones surgen en este proceso. Algunas veces no estamos de acuerdo en aceptar nuestro deseo egoísta. Al ver cuán feo es. En ocasiones es lo contrario, entendemos que tenemos que aceptarlo y corregirlo, decorarlo al hacer esfuerzos. Al final, al avanzar mediante la fe por encima de la razón, colocando el otorgamiento por encima de la recepción, llegamos al “banquete del novio”.
“El Templo debe ser construido abajo y rezar una plegaria dentro de este cada día” significa conectar Bína y Máljut juntos cuando tratamos de crear tal estado en el grupo, en nuestros deseos. Después de todo, ¿Dónde más puedo expresar mi actitud hacia el otorgamiento? Esto es posible sólo en la conexión entre nosotros. Entonces, cuando caigo en cuenta de que soy incapaz de hacer algo, elevo mi plegaria y por esa razón, el Templo de Arriba está siendo construido. Necesitamos hacer esto “cada día”, es decir, en los estados de ascenso, cuando tenemos algo de fuerza, tenemos que tratar de llevar a cabo este trabajo con toda nuestra energía.
El Libro del Zohar incluye muchas partes:
El camino es fijo, el ritmo del viaje dependen de nuestro esfuerzo interno. No debemos preocuparnos por los estados a los cuales entramos porque no sabemos qué pasará. No debemos poner cuidado a estas cosas. Debemos enfrentarlas, por supuesto, con lo que venga, pero debemos recordar estar siempre enfocados a una sola cosa. Debemos ver todas las cosas como un solo complejo- el trabajo, la familia, el estudio, el grupo. No hay aquí algo más importante o menos importante y n debemos despreciar nada sino que debemos impresionarnos de todo, muchas personas no avanzan en la espiritualidad porque desprecian las condiciones materiales que les fueron dadas. Cada uno debe actuar desde la situación que se le da. Hay condiciones materiales- trabajo, familia y condiciones espirituales- estudio, grupo y Maaser (diezmo). Estas son cosas necesarias, a las cuales no hay que ponerle atención de mas. Lo que queda es el esfuerzo interno, prestar atención a la Meta. El camino es fijo, el ritmo del viaje depende de nuestro esfuerzo interno.
¿Cuál es la relación entre placer y esfuerzo?: Cuando la persona se esfuerza para sí misma, no siente placer en ello, sino que se esfuerza para recibir por esto posteriormente los frutos y si hubiese podido recibir los frutos en forma inmediata, sin esfuerzo, entonces con gusto renunciaría al esfuerzo. En cambio cuando la persona se esfuerza no para sí misma, sino para alguien que ama, entonces, cuanto mayor sea el esfuerzo , mayor será el placer que siente en el momento en que se esfuerza y no sentirá placer alguno si en vano le da un regalo a alguien y observa de que manera el que lo recibe disfruta del obsequio. Es decir para él los frutos se encuentran dentro del esfuerzo en sí ,el mismo esfuerzo que realiza se convierte en placer.
Una persona que desea ascender a los grados espirituales, para ir de nuestra realidad que se siente en los cinco sentidos, a la realidad superior, tiene que cambiar él mismo y sus cualidades. Para ello necesita una fuerza externa, adicional de la cual carece. Él tiene sólo un diminuto punto de deseo por la espiritualidad y debe recibir todo lo demás desde fuera. La suma total de estas fuerzas, que lo elevan desde el estado actual hasta un estado más avanzado, se llama “el conductor de burros”. El burro (Jamór en hebreo, viene de la palabra de Jómer, materia) es nuestra materia, el deseo de disfrutar, que pasa a través de cambios y debido a esto nosotros ascendemos, avanzando por el camino espiritual. La fuerza de lo Alto influye nuestro deseo, cambiándolo y por lo tanto nuestra “burro” constante se perfecciona debido a que el “arriero” siempre está trabajando en él. Cuando alcanzamos el final del camino, nuestro “burro” realmente se convierte en “blanco”, al igual que en las historias sobre el Mesías que llega en un “burro blanco”.
Todo nuestro trabajo se reduce a una línea muy delgada. Debemos avanzar sólo a lo largo de esta línea porque de lo contrario la más mínima desviación eventualmente nos llevará muy lejos de la meta. Esta línea es descrita por medio de la fórmula: “Israel, la Torá y el Creador son uno”. La meta, es decir, el Creador, debe ser nuestro objetivo inicial, desde el primer paso. Pero ¿qué es el Creador como una meta? Este es el placer de otorgarle Él. Cuanta más energía y esfuerzos tengamos que hacer para agradar a nuestro amado, más lo disfrutamos. El placer del otorgamiento es evaluado por los esfuerzos que tú has realizado con el fin de adquirir el placer necesario y dárselo a tu amado. Esta meta es llamada “pan de misericordia” o ” fe perfecta”. En relación con ello, podemos evaluar a los “egipcios” en nosotros y a “Israel” en nosotros. Discernimos nuestro deseo de revelar al Creador más y con mayor precisión para darle a Él placer y para disfrutar de ello. Eso significa que debemos adquirir el amor por Él, porque sin amor no se puede disfrutar de darle a alguien. Por lo tanto, debo discernir la meta desde el principio, tanto como su razón y los medios para realizarlo de acuerdo con las vasijas y las Luces. ¿Cómo puedo hacerlo realidad ahora, sin cometer un error? ¿Qué dispositivo puede ayudarme a apuntar? ¿Qué arma debo usar para disparar mi bala para que llegue precisamente a la meta, que no veo? ¿Qué tipo de barril tiene este cañón? y ¿cómo es la bala? ¿Quién soy yo y que deseo utilizo para realizar esto?Así, en el estado actual necesariamente terminamos con cierto dispositivo que puede servirnos como una máquina de ejercicios, un soporte de experimentación, una instalación que podamos utilizar para conducir experimentos de un soplo. No sólo queremos practicar al blanco, sino la certeza en nuestros esfuerzos por alcanzar la meta, a pesar de que es inaccesible a nuestros ojos. Este dispositivo es el grupo. Una persona pone la meta final en el plan inicial y se relaciona con los amigos, el grupo y trabaja en ella como para el Creador. Al poner el grupo en lugar del Creador, se calibra él mismo en ello, pone esfuerzo y lo tiene ante sus ojos. Entonces él puede estar seguro de que detrás de esta instalación, detrás de esta “arma de fuego”, está la meta, el Creador. Esta tendencia, la intención, la actitud hacia la meta es lo que trae el trabajo de una persona al Creador. Por lo tanto, tenemos todas las oportunidades para la construcción de una sociedad humana pequeña o grande, para que por medio de la unión a través del amor al prójimo como a nosotros mismos, adquiramos el amor por el Creador.
Rabash, Shlavei HaSulam (Peldaños de la Escalera), “¿Qué significa que la escalera se apoya diagonalmente en el trabajo?”: Una escalera debe estar siempre en un ángulo, incluso en el mundo corporal. Cuando la cabeza de una persona “llega a los cielos”, él también debe “estar caminando en la tierra”. Aunque se trata de dos fuerzas opuestas, no son tan lejanas la una de la otra. Y esto significa que uno tiene que caminar en dos líneas, lo cual es llamado una “diagonal”. No importa lo que se despierta en una persona, su trabajo es tener una actitud correcta hacia las faltas y corregirlas en vez de ocultarlas. A través de esto realizará el ascenso “la diagonal” en una escalera inclinada, lo cual se refiere a la combinación adecuada de dos deseos por medio de los cuales él establece el deseo de otorgar por encima del deseo de recibir. Los impulsos negativos se despiertan en nosotros: el odio, la envidia, la lujuria, la vanidad y el rechazo. Estas son las consecuencias de la ruptura y nuestra naturaleza consiste de ellos exclusivamente. Todas estas propiedades tienen que ser transformadas en factores que aumenten el amor a los seres creados en nuestros corazones. Avanzamos específicamente con su ayuda al corregirlos. Naturalmente, el hombre debe combinar correctamente Bína y Máljut, la justicia y la misericordia, en su interior. Todo tiene que estar equilibrado en ambos los lados derecho e izquierdo sin desviarse de acuerdo con su propio nivel y el nivel de los demás. Por lo tanto, nuestro trabajo es examinar el mal que se manifiesta sin desenfocarlo, poniéndolo “a dormir” y descubriendo el rechazo o la atracción que esto induce hacia los que nos rodean, de lo contrario no estás haciendo un trabajo espiritual, no siempre estás tratando de mantenerte en el otorgamiento (el amor) por encima del rechazo (recepción) a otros (“prójimo”). Uno debe combinar dentro las propiedades opuestas “en una diagonal” correctamente, sin tener miedo de ellas. Una persona no es capaz de hacer esto por su cuenta, pero exige la corrección y ve cuando el Creador hace esta combinación para él.
A la larga, nosotros pintamos una imagen de la realidad por nosotros mismos cuando la Luz entra en contacto con el deseo de recibir, de manera similar a la forma en la cual en nuestro mundo, la luz proyecta una película en una pantalla. Sin embargo, a diferencia del cine, la Luz superior dibuja la imagen en una pantalla interna y no en una externa; por tanto crea una imagen de la realidad en nuestra materia, el deseo de recibir. Es por esto que nosotros vemos una mundo vivo y criaturas vivientes “delante de nosotros” (es así como percibimos lo que sentimos dentro nuestro) no percibimos las imágenes en una superficie plana. Imagina por un instante que estas dibujando un cachorro que corre alrededor tuyo. Tú lo estas creando; no es una imagen, sino una criatura de carne y hueso que tiene mente y sentimientos porque se encuentra dentro de tu materia (deseo). En esencia, eso es lo que todos estamos haciendo, ya que no existe nada excepto el deseo y la Luz. Si tu deseo se despierta, se eleva y alcanza al menos una medida mínima de otorgamiento, crea una nueva imagen, nuevas criaturas, todas juntas con la Luz. Tú ves por ti mismo, como si estuvieses a un costado, como diferentes deseos cambian en el contacto con la Luz y crea varias formas de vida. ¿Tú puedes imaginarte en que realidad tú estás viviendo? Ante tus ojos, los mundos están cambiando en todo su contenido, todo esto es creado por ti. Seguramente, tu estas completamente consciente que previamente, tu también has existido en un mundo que fue creado en tu materia, Así que surge una pregunta: ¿Estoy yo creando estas formas, haciéndolas nuevamente, o estas ya han existido antes y ahora tan sólo las estoy desarrollando en esta forma, junto al crecimiento de mi deseo y ascenso en los peldaños de la escalera espiritual? En cada grado espiritual, yo me encuentro con nuevas formas, un mundo nuevo. ¿Yo hice este nuevo mundo que estoy descubriendo, o ha existido previamente antes de mi y tan sólo yo lo estoy descubriendo? La respuesta es que yo sólo lo revelo, pero por mí mismo, ciertamente lo estoy creando, puesto que para mí, vive en mis deseos.
Hacemos muchos esfuerzos y con cada esfuerzo tenemos que hacer el cálculo, “Si yo no lo hago para mí, entonces ¿quién lo hará por mí?”. Debemos hacer todo lo posible y discernir el lugar exacto donde debemos hacer los esfuerzos, en la unidad con los demás, en el lugar donde se produjo la ruptura. Tenemos que tratar de restaurar la unidad de ese lugar roto para que se convierta de nuevo en uno integral, de manera que todos seamos como un hombre con un corazón y vivir en garantía mutua, es decir, en perfección y unidad sistemática. A veces nos parece que somos capaces de hacer esto, a veces que somos incapaces. Queremos ayuda, pero no podemos pedirla porque no sentimos la necesidad real de ello. Así, paso a paso, una persona baja la cabeza y se prepara para hacer nuevos esfuerzos. Comienza a trabajar una y otra vez en este lugar roto con el fin de reunificarlo. Al mismo tiempo, él sabe que tiene que seguir trabajando hasta que vuelva a necesitar ayuda, y sin tal deseo la ayuda no vendrá. Sin embargo, al mismo tiempo una persona tiene que creer que no hay nadie más aparte del Creador. Entonces, cada esfuerzo es seguido por la desesperación y una necesidad nueva. Una persona tiene que pasar por todas estas fases una tras otra hasta que acumula un gran deseo, hasta que llega a la desesperación total en sus propias fuerzas. Así irrumpe a través de la puerta de las lágrimas con el llanto o petición correcta. Todos sus esfuerzos se unen, de pie frente a todas las Luces que venían a él, causándole la desesperación y dejándolo con una sensación de vacío mayor. Lo intentó pero no pudo encontrar lo que quería, hasta que repentinamente se hizo evidente que él no lo intentó y halló. En otras palabras, la acción en sí misma no es hecha por él, sino por la Luz, lo cual lleva a cabo su deseo y lo une con los demás en una sola vasija. Entonces, dentro de esta vasija una Luz perfecta es revelada, la cualidad perfecta de otorgamiento, el Creador. Así es como una persona con el tiempo llega a su “hallazgo”. Sus esfuerzos, la ayuda, la desesperación y el llanto, todo lo que acumuló en los grados anteriores, finalmente toman la forma correcta. Todo se funde junto dentro del deseo correcto y la decisión correcta. Y todo esto sucede en virtud de todas las cosas a través de las cuales una persona en el camino.



La educación espiritual es mucho más rápida cuando se desarrolla en los niños el deseo de recibir. El egoísmo crece y restablece el balance a medida que le brindamos a los niños los medios de otorgamiento, lo cual les ayuda a manejarlo. Como consecuencia, los niños entre siete y nueve años desarrollan aspiraciones y habilidades que están ausentes en personas de treinta y cuarenta años. Nuestro cuerpo no juega ningún papel aquí; sus cambios son insignificantes. Una persona es juzgada de acuerdo a las vueltas y cambios del alma. Estamos aún por ver como el deseo egoísta en los niños crece de acuerdo al grado de corrección que el alma es capaz de proveerles. La naturaleza, el gobierno superior, siempre mantiene este equilibrio. El Estudio de las Diez Sefirót (TES), parte 9 en adelante, describe el proceso de maduración del alma: los periodos de concepción, nutrición y madurez. Un niño será capaz de pasar por estos grados antes de completar la secundaria. De hecho, ¿Por qué tendría un niño que convertirse en un “hombre” a la edad de trece años y adquirir el Masáj (la pantalla anti egoísmo), en otras palabras, empezar su trabajo de sobreponerse, recibiendo en aras del otorgamiento en un estado de madurez (Gadlút)? Entonces tendría el control sobre todos sus deseos a los veinte y llegaría al final de la corrección cuando cumpla los setenta. Hasta cierto punto, de esa manera ocurrían las cosas durante los tiempos de los Templos. Los niños recibían una educación adecuada, y está escrito que desde Dan hasta Beersheva, no había un solo niño que no conociera las leyes espirituales. Aquí todo depende del entorno. Por ejemplo, si tuviéramos que organizar una comuna y criar a nuestros niños allí, ¿no crecerían estudiando las propiedades de otorgamiento y recepción y aprendiendo a trabajar con ellas? Inclusive hoy en día nuestros niños se sumergen en la educación espiritual, independientemente de los “virus” que las escuelas les transmiten. Ellos tienen un enfoque diferente; ellos saben cómo analizar al mundo y a ellos mismos. Además, ellos no repiten lo que escucharon o aprendieron, por el contrario ellos de hecho hablan en “primera persona” hacen observaciones independientes y sacan sus propias conclusiones. Sienta un niño como este con un maestro cualquiera y veras que no habrá conversación. Y no será culpa del niño.
El propósito de la creación es hacer bien a los seres creados. Para lograr esto, la criatura tiene que estar fuera del Creador, del deseo de otorgar, es decir que tiene que estar en el deseo de recibir. Por otra parte, para llegar a la perfección, la criatura debe llegar a ser similar al Creador. Por lo tanto, tiene que consistir de dos fuerzas opuestas: el deseo de recibir placer y la intención de otorgar. Es sorprendente que dos fuerzas opuestas puedan coexistir dentro de una persona. En realidad, sin embargo, son simples semillas. Si una persona quiere que crezcan desde el nivel más pequeño, tiene que arreglar una conexión correcta entre estas. De otra manera, él no madurará y permanecerá con un punto negro de deseo que recibió de Máljut y una diminuta chispa de la propiedad de otorgamiento de Bína. El crecimiento comienza cuando una persona compara esas dos fuerzas y las diferencia. De esta manera él le da al Creador una oportunidad de educarlo mientras él las combina por su cuenta: una inclusión mutua de Bína y Máljut de manera que Bína siempre permanezca por encima de Máljut. Está escrito: “El hombre siempre dirigirá su inclinación al bien en contra de la inclinación al mal“. Esto significa que él mismo debe forjar esta guerra: para identificar los opuestos en el interior, forzarlos a luchar, y usarlos para construirse a sí mismo en lugar de ocultarlos. Esto representa un problema porque nosotros evitamos el auto análisis y tratamos de ocultar nuestros conflictos internos en lugar de encontrar fortaleza con el Creador, la fuente, para vencer la fuerza de recepción con la fuerza del otorgamiento. Pero si una persona entiende que todo es enviado por el Creador y evoca confrontaciones dentro de sí, encuentra una forma de poner las cosas en orden. Entiende que todos sus problemas y experiencias consisten de dos fuerzas opuestas que él debe discernir y alinear. Es posible sólo si una persona las emplea en la acción real dentro del grupo. Al final, todo lo que él siente debe dirigirlo hacia el amor de otros. Si no es el caso, entonces significa que una persona aun no se ha transformado o establecido una conexión correcta entre el deseo por placer y la chispa de otorgamiento. Sólo al llenar esta conexión con el amor de otros él llegará a ser similar al Creador en Sus propiedades.
Durante la lectura de El Zohar, tenemos que identificarnos con la narración del libro tanto como sea posible. El Zóhar habla sobre el ascenso a los grados espirituales, sobre las cualidades que una persona debe tener para estar en esos grados. Queremos alcanzar estos niveles con el fin de que se manifiesten en nosotros. Mientras leo el Zohar, ¿Con que quiero ser llenado? ¿Qué son todas esas cualidades de la cuales he leído, tales como HaGáT, Nehí, Tiféret y Máljut? ¿Con que debo identificarme? Esto es llamado un deseo por saber lo que estudio, es decir, de unirme con él. Así es como despierto la Luz de estos altos estados, haciendo que nos influencien.

¿Dónde está nuestro libre albedrío, después de todo? No fue mi voluntad venir a este mundo, ni escogí mi entorno de vida: familia, país, ni el origen étnico. Yo soy hecho de los genes de mis padres, que definen absolutamente todas mis cualidades. Fui criado por el entorno en el que me hallaba: mi casa, jardín infantil y la escuela, ninguno de los cuales dependía de mí. ¡Nada en mí es mío propio! En el momento en que crezco, estoy completamente formado, un producto finalizado, como un pastel del horno. ¡Pero esto no es todo! De hecho, como la sabiduría de la Cabalá nos enseña, todos somos ruedas dentadas interconectadas, somos parte integral de un alma que se rompió en pedazos. Es como si nos convirtiéramos en un “rompecabezas” impreso como una imagen completa para luego ser cortada en pequeños fragmentos. Así, a cada uno de nosotros se le asigna un lugar muy específico en el que encajamos con todas nuestras propiedades y atributos, 613 deseos, que nos hacen depender de una persona, la segunda y la tercera, para enlazarnos con ellos. Todos dependen de todos para completar este rompecabezas. Y no es solamente un rompecabezas de una sola dimensión, ya que no nos conectamos por contornos simples: Cada uno de nosotros tiene “613″ facetas por medio de las cuales uno es adyacente a todos. Imagina tal espacio de 613 dimensiones. Entonces, ¿qué es la libertad sobre la que estamos hablando si soy solo una pequeña pieza en el rompecabezas obligado a coincidir totalmente con todos los demás en mis propiedades? Por lo tanto, cuando se discute el libre albedrío, no pertenece a una persona en sí misma y a su elección personal e independiente. Esta es una libertad compartida por todos, sino que ¡está determinada para todos nosotros juntos! Incluso si una persona puede hacer algún movimiento, tiene que corresponder con todas las otras partes, todas las otras almas y sus propiedades. Si me muevo en una dirección, el movimiento debe ocurrir en todo el sistema. Ahora necesitamos averiguar: ¿En qué consiste mi libre albedrío, después de todo?
Baal HaSulam, “La sabiduría de la Cabalá y la Filosofía”: cualquier cualidad espiritual se iguala con la cualidad corporal como dos gotas en un estanque. Por lo tanto, las relaciones son de la mayor afinidad y no hay separación entre ellos, excepto en la sustancia: lo espiritual consiste de una sustancia espiritual y lo corporal consiste de una sustancia corporal. Si tu materia funciona “para otorgar”, es espiritual y experimentas fenómenos espirituales, mientras que si es “para satisfacción propia”, es corporal. Toda la materia está contenida dentro de ti puesto que no hay nada fuera del hombre. Hay un vacío, un “cero” y dentro de él, una criatura determinada. Y si esta criatura tiene una intención egoísta “para sí misma”, esta se percibe en una realidad experimentada dentro de “este mundo”. Si una persona tiene una intención de otorgar, entonces, toda la realidad que siente, incluido él mismo, se considera espiritual. Fuera de esta persona, no hay nada más que exista independientemente. Todo está presente únicamente en el hombre: ya sea en sus deseos egoístas o en el deseo de otorgar. No hay “lugar” o realidad que exista por sí mismo. Sólo hay una Ley que no tiene imagen definida y es considerada como HaVaYaH (el nombre del Creador). Si somos corporales, significa que deseamos recibir para nosotros mismos, entonces experimentamos esta Ley como cuerpos materiales que viven en el mundo corporal. Y si estamos en el otorgamiento, experimentamos esta Ley como mundos espirituales y a nosotros mismos como almas. Tanto para uno como para el otro, existen solamente dentro de una persona, mientras que en realidad, ambos conceptos son imaginarios. Pero no consideramos las formas espirituales como ficticias e ilusorias puesto que todas ellas eventualmente son recolectadas y recopiladas como si se enrollaran en un solo rollo. Ellas se acumulan en el proceso de nuestro avance para llevarnos finalmente a la forma inicial HaVaYaH que ha existido desde siempre, aunque sólo sea potencialmente. Este existió como un plan de construcción de una futura casa, mientras que nosotros tenemos que realizar este HaVaYaH como resultado de nuestro trabajo personal. Nosotros, como sí nos hubiéramos creado a nosotros mismos y a toda la creación de acuerdo con este plan y el Creador en su interior. Nos tenemos que revelar al Creador dentro de nosotros mismos, así que, ¿Dónde ha estado Él hasta ahora? No sabemos que era Atzmutó, Su esencia inalcanzable, la cual no se viste en nada. Hemos preparado un lugar para Él y una expresión concreta por nuestra realización de Su HaVaYaH en nuestra propia voluntad de recibir (deseo). Por lo tanto, todo existe sólo dentro de una persona y no fuera de él, puesto que no hay lugar, ni realidad, nada. Una persona que estudia Cabalá entiende dónde está, que realidad imaginaria está viviendo, cómo salir de ella hacia la percepción correcta y cómo traer esta percepción correcta a lo absolutamente auténtico, a la forma perfecta.
La adolescencia es un punto decisivo muy importante. Este es el tiempo en el que los resultados de la educación tienen que manifestarse. Su éxito entero depende de los años previos, entre los seis y los once años, puesto que los problemas empiezan a partir de esta edad: la influencia de las hormonas y luchas internas. Tenemos que asegurarnos de antemano que en este punto el niño ya se tiene un método y un entorno adecuado con cual ayudarlo a superar este período crítico y a usar este egoísmo explosivo como un catalizador para ascender por encima de él. Y entonces, inmediatamente tendremos una persona espiritual madura. Los niños pueden fácilmente cruzar el Majsóm a esa edad. ¡Ellos están listos para cualquier cosa! Ellos tienen esta firmeza desesperada. Los adultos no son capaces de tolerar el mismo tipo de sufrimiento que los adolescentes cuyo fuego sigue ardiendo. Los adolescentes pueden hacer milagros con él. No es un accidente que la naturaleza haya plantado este período en el proceso de nuestro desarrollo. Nuestra completa esperanza por la elevación espiritual de una persona desde niño recae específicamente entre los seis o siete años a los catorce o quince años. Después de ello, es casi imposible hacer algo, se hace muy difícil. Ellos han entrado en la “vida”. Y ahora estás tratando con una persona rodeada de los diferentes problemas de la vida: edad, sexo, trabajo, ejército, y que sólo piensa en el sexo opuesto y el éxito material. Todas estas pantallas ya no lo dejan escucharte. Necesitamos comenzar a hablarle sobre la Cabalá desde la primera infancia para que se convierta en un hábito el cual “se convierte en una segunda naturaleza”. Es decir, tenemos que hacerlo antes de que ellos se sumerjan en la “vida adulta”. Y entonces los niños pasarán por la rebelión adolescente, ¡pero la usarán correctamente! El Creador está provocando a propósito esta rebelión egoísta para que nos elevemos sobre ella. Cuando nos elevamos por encima de ese egoísmo, es como si estuviéramos subiendo la montaña de odio, el Monte Sinaí (“Siná” significa odio), recibimos un grado espiritual. Necesitamos aprovechar esta oportunidad que nos da la naturaleza. Sería muy útil que mis deseos se quemen y exploten hoy en día como lo hicieron hace algún tiempo en mi infancia. Y si al mismo tiempo, estamos ahí cerca de los niños, dirigiéndolos adecuadamente y mostrándoles cómo trabajar con esto, ellos pueden convertirse rápidamente en grandes cabalistas. Espero que lo logremos. Si fallamos en aprovechar esta oportunidad que nos da la naturaleza, será muy difícil recuperarlos. Es por esto que está escrito que criar un niño es lo mismo que escribir en una hoja de papel en blanco, y esto es completamente diferente a escribir en un papel lleno de notas, tratando de borrar lo que otros han escrito. Por eso la educación debe comenzar en la edad más temprana posible. De lo contrario, en lugar de crecer como un ser humano, los niños crecen como animales, ya que sólo se les enseña a buscar el llenado de sus cuerpos, su egoísmo. La Cabalá define esto como criar un animal, el deseo de recibir placer. Sólo la combinación adecuada de dos fuerzas, la recepción y el otorgamiento, es llamada humano. Así que decidamos a quien queremos criar y empecemos a preparar a los niños para llegar desde la edad más temprana (por lo menos seis-siete). De esta forma, seremos capaces de sacar el mayor beneficio de todos estos años. Estoy convencido de que con la preparación adecuada, un niño puede entrar en el mundo espiritual y elevarse desde la montaña de odio que se erigió de repente en él, bajo la influencia de estos impulsos internos increíblemente poderosos de la adolescencia. Todas las emociones de una persona en crecimiento que busca la espiritualidad no son nada en comparación con este ardor. Esta es realmente la carencia de todos
La clave para la lectura del Libro del Zohar es la intención ya que mientras lo leemos extraemos el máximo de Luz, si sabemos cómo hacerlo. De todos los escritos cabalísticos, ninguno contiene una mayor Luz que El Libro del Zohar. Es por eso que este libro ganó tal fama y popularidad a lo largo de la historia, y por eso fue ocultado y sometido a muchos eventos fatídicos. Está siendo revelado sólo hoy en día porque es la fuente de la Luz que Reforma. Por lo tanto, no importa qué es exactamente lo que leemos en El Libro del Zohar en el momento porque de todos modos no entendemos correctamente una palabra en él. Sin embargo, aspiramos a penetrar a través de la imagen que está siendo descrita, para sentirla y no para entenderla, puesto que no podemos comprenderla en nuestra mente corporal. Nos esforzamos para entrar en él, para descubrirlo. Está escrito por los cabalistas quienes alcanzaron el mundo espiritual y están compartiendo con nosotros lo que encontraron allí, al igual que una novela de aventuras que cuenta una historia sobre viajeros que exploran nuevas islas y continentes. De manera similar, los cabalistas nos cuentan acerca del mundo espiritual. Ellos describen que instrumentos internos usan para revelar la espiritualidad, mientras nos deja saber además lo que ven y sienten. En otras palabras, nos cuentan sobre las acciones que realizan y lo que encuentran como resultado. Por nuestra parte, lo miramos, lo leemos y lo escuchamos a pesar de que no entendemos nada de eso. Sin embargo, estamos motivados a experimentar estos estados y vivir en ellos. Como niños, cuando nos sentíamos emocionados mientras leíamos libros de aventura, experimentamos lo que los protagonistas hicieron en nuestra imaginación. Por otro lado, en nuestro caso realmente entramos en el mundo espiritual y somos capaces de sentirlo aún más de cómo nos percibimos en este mundo. Como un hecho práctico, nuestra percepción actual de este mundo es muy distorsionada y borrosa en comparación con lo que hay allá afuera. En la espiritualidad, hay una increíble claridad y transparencia, que es imposible de imaginar ahora, junto con la más profunda comprensión de todos los eventos y fuerzas que están detrás de nosotros, incluyendo las causas, efectos y la fuente de todo lo que ocurre. A esto es a lo que debemos aspirar al leer El Libro del Zohar. Debemos dejar de sentirnos como “viejos” y sentirnos en cambio como niños que son absorbidos en un libro de aventuras emocionantes.
nada cambia, sólo se revela a la persona gradualmente. Nuestro mundo existe según tiempos, es decir que no necesitamos actuar, sino que la vida evoluciona por sí misma – desde el nacimiento y hasta la muerte. Cuando recibimos de este modo a la Providencia, que llega por sí misma, estamos considerados en el nivel animal. Si comenzamos a hacer un esfuerzo en atraer a la Luz que reforma, que puede ocurrir únicamente a través del grupo donde adquirimos el Kli del alma con el que nos dirigimos al Creador y recibimos Su ayuda - entonces comenzamos a ver después todos los acontecimientos, los sucesos, los deseos, los eventos que nos suceden, entre nosotros, en nuestro interior, o a través de cada uno de afuera y entendemos que esto llega del Creador. De la única causa. La única causa nos trae todos estos acontecimientos a través del prójimo, para que nos elevemos por encima del prójimo, nos conectemos a Él y hagamos cuentas con Él. Y cuando comenzamos a elevarnos por encima de la primera Providencia hacia la segunda Providencia, comenzamos a elevarnos desde "dentro de la razón" hacia "por encima de la razón" – donde necesitamos trabajar en oposición al intelecto, al deseo, al ego. Para quien comienza este camino espiritual, la lectura del libro del Zohar es muy difícil, pero en el momento en que la persona ya comienza a entrar al trabajo del Creador, desea ver todas las cosas escritas en el Zohar como correcciones del alma, observa que este lenguaje lo ayuda a analizar y aclarar si se encuentra en espiritualidad o no.Todas las palabras escritas en el Zohar las conocemos del mundo material – si estas despiertan en nuestro interior distinciones materiales, es señal que nos encontramos en el deseo material y si despiertan en nosotros distinciones espirituales, es señal que nos encontramos en el deseo espiritual. Así que es un buen análisis aclarar dónde nos hallamos. Todas las religiones y creencias de este mundo emanaron del intento de insertar una chispa espiritual dentro del mundo material – cómo triunfar en Maljut, supuestamente a través de Bina, sin ocuparnos de ello. La humanidad no hubiera podido causar la intervención de Maljut en Bina y sin que Bina ingrese toda en Maljut, en todo lo posible excepto el corazón de piedra, no se hubiera podido comenzar la aclaración espiritual. Si el Creador se nos hubiera revelado como bueno y amante, lo hubiéramos menospreciado en todo. Por lo tanto el Creador se oculta – para que podamos desarrollar importancia hacia Él.
El intelecto siempre está al servicio del ego y así fue durante todo el desarrollo de la humanidad, pero esto es correcto solo en los niveles inanimado, vegetativo y animal. Hoy debemos subir a un nuevo nivel, espiritual, el nivel del hablante y toda nuestra observación al mundo debe cambiar. El intelecto no quiere trabajar en el otorgamiento, porque no tenemos el deseo de otorgar. Cuando llegue el deseo de otorgamiento, el intelecto trabajará con él junto, porque el intelecto trabaja con la razón. El intelecto es como una máquina, un computador, y no le importa que datos procesar. Por ahora recibe datos del deseo de recibir. Lo que podemos hacer es atraer a la Luz que reforma para que corrija el deseo. La Luz no corrige el intelecto. La Luz corregirá el deseo y el intelecto servirá al nuevo deseo. 
Formas espirituales, conocimiento de la forma: ¿Qué son las formas que están representadas en el libro del Zohar y qué significa comprensión de las formas? - el acceso correcto al estudio del Libro del Zohar. Si estudiamos el Libro del Zohar sin la intención de descubrir en cada cosa descripta en él formas espirituales, la forma de relación entre las almas, a esto se lo denomina "estudio exterior" o "Klipá" (cáscara) y por lo tanto no conviene siquiera abrir este libro. Sin embargo hay que anhelar alcanzar la conexión entre los estudiantes y entonces desde su interior es posible descubrir lo que está escrito en el libro del Zohar. Si nos conectamos entre nosotros, entonces en esa conexión se revela la forma correcta que es totalmente diferente a la que nos podemos imaginar antes de la conexión. Es decir la unión es en definitiva el lugar en el cual es posible ver, sentir la forma, los atributos de los cuales nos cuenta el libro. Cada forma debe ser revelada en cada una de las almas y todas estas las descubrimos siempre únicamente por intermedio de nuestra unión, porque nada es revelado en la propia alma sino solo en las conexiones entre ellas. Y cuando las formas y la relación entre nosotros se unen, entonces nos traen la imagen del Creador. Es decir la forma del Creador se revela en las formas de conexión, y las formas de conexión son las mismas formas espirituales que sobre ellas nosotros estudiamos. Este tipo de acceso al estudio se llama "conocimiento de las formas" ya que por su intermedio obtenemos la manera en que la forma se arropa dentro de la materia. La materia, deseo de recibir, cuando la persona comienza a conectarse entonces acumula en su interior, agrega en su interior todo tipo de formas de las conexiones y de la unión entre las partes, esas formas, todas ellas en forma gradual, nos traen la imagen del Creador.
Despertar a la Luz: ¿Cómo puede la persona decidirse a otorgar y no a recibir? La persona debe, antes que todo, querer preferir el otorgamiento por sobre el recibimiento, prepararse a sí mismo para eso. Esto le va a ayudar durante el tiempo en que el Creador le agregue deseo de recibir y pensamientos extraños. Segundo, la persona debe fijarse “tiempos para la Torá”- Fijarse tiempos para el estudio y la lectura de libros que se ocupan del otorgamiento. Tercer consejo: la persona debe hacer que el entorno se ocupe del otorgamiento, o sea preocuparse de que los amigos no salgan de los pensamientos sobre el otorgamiento. Que estos pensamientos estén por encima de todo, por encima del ego. Estos esfuerzos que la persona hace, despiertan a la Luz que reforma para que actúe sobre él. La persona debe entender que debe obligar al Creador para que lo ilumine y no esperar que esto ocurra por sí solo. Entonces el Creador agrandará en la persona el deseo de recibir y a veces despertará en él el deseo de otorgar, para despertar en él una chispa la cual traerá al grupo.
"Espíritu" – es lo que pertenece al propósito de otorgar, el mundo espiritual. "Materia" – es lo que pertenece al propósito de recibir, este mundo. La sabiduría de la Cabalá se dedica principalmente a la salida del hombre de este mundo hacia el mundo espiritual. Todo nuestro trabajo se realiza por encima de nuestra materia, el deseo de recibir, que es necesario que crezca todo el tiempo para que nosotros crezcamos y hagamos por encima de ella la forma de otorgamiento – la forma de nuestra imagen del Creador. Por lo tanto que el deseo de recibir creciente lo sentimos como la "calamidad que llega al mundo". La persona que no comprende el camino espiritual se desconcierta – ¿cómo puede ser que dentro de todas las actividades que realiza, llegue a estados tan lamentables? sólo "el sabio y experimentado" siempre sabe que avanzamos únicamente en contra del deseo de recibir. La persona que ve un ego tan grande se pregunta cómo es posible salir de tal ego. La necesidad de salir la acerca al grupo, para construir junto con los demás la fuerza de salida. Ella no puede salir sola, porque debe corregir el rompimiento, la vergüenza, la salida de sí misma hacia el prójimo. Todos los descensos son para llevarnos hacia la impotencia, que por falta de alternativas comencemos a acercarnos al grupo y por medio de él al Creador. Nosotros tenemos que estar en unidad y dentro de ella descubriremos el Zohar. La unión es la actitud de ver lo que el Zohar narra, los atributos sobre los que nos relata. Pero si nosotros queremos localizar lo que estudiamos sin la búsqueda dentro de la conexión entre nosotros, esto se llama estudio exterior y cáscara. Las formas que se encuentra en nuestro mundo son formas espirituales que recibieron forma material – recibir para sí mismas, y de este modo existe nuestro mundo. Esto se debe a que si bien nuestro mundo es Maljut, es un Maljut tal que Bina no le da su fuerza sino sólo la forma. Todas las prácticas científicas por encima del nivel animado – artes, cultura, etc. son en realidad una tendencia encubierta en la búsqueda del Creador – la carencia de hallar al Creador empuja a la persona a dichas prácticas. Los investigadores de la sabiduría de la Cabalá se ocupan de investigar la realidad con la actitud de otorgamiento y los científicos de este mundo se ocupan de investigar la realidad con la actitud de recibir. Si queremos actuar en el camino correcto, tenemos que ir a la causa de todo lo que hacemos y de este modo tenemos que abrirnos paso a un nivel más elevado. Por consiguiente nunca tenemos que referirnos a lo que sucede aquí, sino que debemos buscar la Divinidad, por medio del grupo. Es decir a través de acciones reales, pero sólo allá. A fin de cuentas sólo opera una sola fuerza – tanto en lo espiritual como en lo material. No hay ninguna diferencia. El Creador es uno y se halla en todo, pero depende de la persona –que o siente para recibir o para otorgar y de acuerdo a eso siente la realidad.
¿Cuál es el significado espiritual de los términos "Israel", "Gentil", "Rey de Israel" y "Rey de los Gentiles"?. Mientras no hayamos alcanzado la corrección, en cada uno de nosotros existen estados que se denominan "gentil" e "Israel". Aquel que anhela ser Yashar- El (directo a Dios) se lo llama "Israel" y quien no, sino que desea lo contrario, se le denomina "Umot Olam" (pueblos del mundo) ó "Goi" (gentil). Los nombres "Rey de Israel" y "Rey de los Gentiles" son dos nombres del Creador, los que señalan el estado en el cual se encuentra la persona, ya que de una u otra manera el Creador es el que domina. Si uno se encuentra en el estado de "Yashar-El" y siente que el Creador lo domina en toda su escencia, entonces en esta situacion al Creador se lo llama "Rey de Israel" y si él no se encuentra en esto, sino hundido en sí mismo, dentro de su deseo de recibir, así, en este estado el Creador se denomina "Rey de los Gentiles", porque Él domina a la persona sin su conocimiento y sin su concentimiento.
