
El origen de nuestro camino espiritual se encuentra en la ruptura. Debemos considerar nuestro egoísmo, la alienación y el odio entre nosotros, como el fundamento preliminar correcto para la corrección. Cuando Rabí Akiva vio la tierra estéril en lugar del templo, se rió y se regocijó. El fue el hombre más sabio de su generación, un gran cabalista. Le preguntaron cómo podía regocijarse ante el colapso de una santidad tal como la aspiración para el otorgamiento, que había sido vencida, y del principio de amar al prójimo como así mismo que había sido profanado. ¿Podía la caída de todas las esperanzas ser realmente una razón para alegrarse? Él respondió: “Nunca he creído, nunca he sabido y nunca he sentido que seríamos capaces de atraer la corrección general. Pero ahora, una vez que nuestra estructura espiritual ha sido destruida, una vez que el amor que reinaba entre nosotros se ha roto y las personas han caído en el odio infundado, estoy convencido de que esta ruptura final nos conducirá hacia nuestra corrección general, hacia la redención completa”. Es por esto que todo lo que nos es revelado en cada momento de nuestras vidas es la ruptura que necesitamos corregir. No importa lo que me suceda, desde los temas centrales de la vida hasta las cosas insignificantes en la familia o en el trabajo, en todo aquello que ocurre dentro de mí, con mi bienestar, relaciones con mis familiares, amigos, personas y en el mundo, en toda la realidad, todo llega a revelarse sólo para el propósito de la corrección. Cada vez, una nueva imagen se describe ante mí, la cual se adentra más profundamente en mi egoísmo. En esta imagen, debo ver el resultado de la influencia constante de la Luz que esencialmente, activa cada vez las capas más profundas dentro de mí. Nosotros percibimos el mundo en nuestro ego, y es por esto que necesitamos corregirlo. Entonces, ¿Qué es esta corrección? Esta lleva a la gente hacia la unidad. Especialmente ahora, cuando todo el mundo empieza a darse cuenta del mal del estado presente, nosotros les ayudamos a sentir y a entender que el “mal” es nuestra mala inclinación. Nuestro egoísmo es la causa de todo lo malo. Vemos esto en las cosas que están sucediendo. Incapaces de llevar al mundo al orden, las personas lo están destruyendo, arruinándose a sí mismas, rompiendo las relaciones y destruyendo la naturaleza. Somos incapaces de movernos hacia la bondad y de hacer una vida buena con el mal que está oculto en nosotros. La crisis se vuelve cada día más aguda. En otras palabras, estamos descubriendo que nuestro egoísmo está destruyendo todo y no nos permite normalizar, equilibrar y mejorar nuestras vidas. Por otra parte, debemos entender que este nos está guiando hacia el camino correcto y nos ayuda a dirigirnos hacia la corrección y la bondad. Es similar a la manera en la cual se manifiesta una enfermedad y nos muestra cómo tratarla. Ya que nos damos cuenta de esto, debemos estar agradecidos a nuestro egoísmo y amarlo por mostrarnos el lugar que necesita corrección. Está escrito que el Faraón trajo a los hijos de Israel más cerca del Creador. Él empezó a presionarlos y al final, ellos tuvieron que escapar de Egipto. De lo contrario, habrían permanecido allí. Es por esto que está escrito: “Ve hacia Faraón porque yo he endurecido su corazón”. Aquí hay dos opuestos, y no debemos olvidarlo. No importa el mal que encuentres, en lugar de destruirlo, necesitas corregirlo.


















Las dificultades son exactamente lo que nos ayuda a aclarar nuestro estado y reforzar la conexión entre nosotros aún más. Una dificultad muestra el lugar donde todavía no finalizas tu trabajo. En realidad, te está ayudando. Sólo lo llamamos una dificultad, pero es en realidad una revelación de un defecto que ahora eres capaz de corregir porque ha sido revelado. Todo se revela gradualmente, paso a paso. Hay muchos más obstáculos que te serán revelados en el camino. Pero por ahora, esto es lo que se te ha dado. Y no debes considerarlo una dificultad o tratar de huir de ello. sólo acéptalo de la manera correcta. No necesitas ahogarte en este problema o estancarte en este. Debes tratar de superarlo inmediatamente: Elevarte encima de este y absorberlo y de esa manera, continuar elevándote sobre el. No borro este problema y no finjo que no existe. No trato de idear diferentes trucos, tratando de ignorarlo. Lo acepto de manera que por encima de esto, refuerce mi conexión con otros y con el Creador aún más. Por ejemplo, supón que revelo ciertas cualidades desagradables en ti. Hasta ahora, éramos amigos, pero ahora hay algo de ti que ya no me gusta. Pero tengo que aceptarlo mediante fe por encima de la razón, es decir entender que veo defectos en ti debido a mi defectuosa naturaleza. Y debo desear estar conectado contigo sin importar nada, como si fueras sólo un ángel. Después de todo, todos los defectos que veo en otras personas en realidad me exponen a mí mismo, justo como en un espejo. Pero ten en cuenta que todo esto pertenece a nuestro trabajo interno y no a las aptitudes profesionales para la diseminación.



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En principio, toda la ciencia de la Cábala está destinada sólo a mostrar a las personas cómo acceder rápida y apropiadamente por encima de nuestro deseo egoísta, encima de nuestra naturaleza egoísta, porque la naturaleza es muy profunda, poderosa, aterrorizante y es prácticamente imposible para una persona elevarse encima de esta. Pero si el hombre toma este método, entonces muy gradualmente, puede a pesar de todo cambiarse a sí mismo. Y si no lo hace, entonces será llevado hacia esto mediante el sufrimiento. Por lo tanto, la Cábala esperó hasta nuestro tiempo cuando sería capaz de revelarse y ayudar a las personas a pasar del estado previo, en el que existió hasta épocas recientes, al estado futuro, en el que estamos obligados a estar interconectados unos con otros en un sistema integral, global. Hoy, la naturaleza ya está mostrándonos cuán global e interconectada es y cuánto están ya penetrando sus conexiones globales en la sociedad humana. Por lo tanto, involuntariamente, ya existimos en una conexión global, integral unos con otros. Pero esta conexión está descendiendo a nosotros desde arriba, sin haberse formado aún dentro de nosotros. Por nosotros mismos, aún no estamos conectados de forma global e integral. Por lo tanto, en los actuales cálculos de nuestra vida, nuestras intenciones, acciones, cambios, valores, y aspiraciones, no tomamos en cuenta el sistema común en el que estamos, sino pensamos sólo en nosotros mismos como elementos separados, distintos. Ahí es donde surge un problema porque hoy en día ya no podemos estimar nuestro comportamiento, acciones y sus probables consecuencias tomando en cuenta sólo a nosotros mismos. So lo hacemos, no lograremos nada. Debemos considerar todo el enorme sistema en el que existimos en contra de nuestra voluntad. Por lo tanto, la Cábala nos habla de cómo alcanzar esta naturaleza integral para poder comunicarnos unos con otros apropiadamente y estimar correctamente nuestras acciones de manera que no cometamos errores. De otra forma, si continuamos operando en el estrecho plano de nuestro egoísmo,sin ajustarnos a este sistema de fuerzas en el que existimos, experimentamos de forma constante una crisis cada vez mayor. Para liberarnos de este camino difícil, lento y trágico, la ciencia de la Cábala es revelada en nuestro tiempo, mostrándonos cómo podemos estar interconectados unos con otros, cómo podemos posicionarnos correctamente en relación al entorno y cómo podemos estimar nuestras acciones correctamente para recibir buen otorgamiento de ellas. Esto es igualmente cierto para cada individuo por separado, así como las naciones, gobiernos y el mundo entero. Es decir, el asunto en juego es que cada uno de nosotros y toda la humanidad adquieran una naturaleza interna, integral para poder actuar sólo basados en nuestra sensación de cohesión. Entonces actuaremos correctamente y la naturaleza siempre reaccionará de forma benévola a nuestras acciones adecuadas. Para hacer realidad todo esto, la Cábala se nos está revelando.


