
Rav: El libre albedrío comienza desde un punto llamado “la raíz del alma”. Aquí comienza el alma. Entonces la búsqueda de este punto es lo principal por lo que atravesamos y aprendemos durante el periodo de preparación. La clarificación del punto de libre albedrío es posible sólo cuando llegamos al primer nivel de otorgamiento, el más bajo. Entonces comenzamos a entender qué tenemos que elegir y a partir de qué. Después de todo, siempre elegimos entre dos opciones. Si tuviéramos que elegir entre dos cosas idénticas no seríamos capaces de elegir. Sería difícil hacer una elección entonces no elegiríamos. Tenemos que encontrar un defecto o una ventaja en una en comparación con otro. Entonces el libre albedrío sólo es posible si elegimos el atributo de otorgamiento en lugar del atributo de recepción. Si puedo diferenciar entre esos dos atributos y decidir que definitivamente prefiero el atributo de otorgamiento en lugar del atributo de recepción, entonces de acuerdo a esta escala ya comenzaré a ser capaz de comenzar a clarificar lo que es mejor y lo que es peor en cada aspecto. Esto significa que primero, para elegir libremente, tengo que ser libre en mi deseo de disfrutar y saber qué elegir: el atributo de otorgamiento y saber que debo elegirlo en cada momento. Esto determina mi nivel. Entonces cada vez que elijo el atributo de otorgamiento en lugar del atributo de recepción, yo avanzo. Esto es lo único que debo hacer. Pero el primer punto de libre albedrío en el que salimos del exilio y nos volvemos “una nación libre en nuestro país”, lo cual significa en nuestro deseo, libres de nuestro ego, aparece en el momento en que una persona trasciende el Majsom, la barrera hacia el mundo espiritual. Hasta entonces es el tiempo de preparación. Después de trascender el Majsom, también avanzamos en un “camino sin arar” que pasa a través del desierto y después elegimos la Tierra de Israel, lo que significa que queremos llegar al deseo que está dirigido directo al Creador (Yashar El) y es totalmente con el fin de otorgar. Pero todavía no sentimos beneficio y avance. Esos son los “cuarenta años de deambular por el desierto”, aun cuando parece que es posible cruzarlo a pie en una semana, como el desierto del Sinaí ¿Por qué debemos deambular en este por cuarenta años? Este tiempo es esencial hasta que una persona alcanza todos los discernimientos dentro de él y puede elegir el deseo de otorgar llamado “La Tierra de Israel”, en lugar del deseo egoísta llamado “Egipto”, en un estado llamado “desierto” para él. Mientras tanto nada lo atrae hacia el otorgamiento. Tras entrar a la Tierra de Israel, encuentra problemas más grandes. Después de todo, el deseo de disfrutar comienza a recibir placeres espirituales ahí y tiene que superarlos para poder recibir con el fin de otorgar. En resumen, el significado de libre albedrío es hasta qué punto una persona siempre prefiere la “fe por encima de la razón”, lo cual significa el atributo de otorgamiento sobre el atributo de recepción. En la corporalidad esto es expresado en ver constantemente la revelación del Creador en cada estado por el que pasamos. Después de todo, Él me dio esas sensaciones y Él me presenta ante el mundo a mi alrededor. Él juega conmigo desde ambas direcciones, tanto desde el interior como desde el exterior y me deja sólo un punto de libre albedrío para que estabilice correctamente mi actitud en el mundo interno que Él ha impreso en mí a través del mundo externo, para que Él pueda ser revelado. Eventualmente tengo que conectar a mí y al mundo externo con el fin de llegar a la una y única forma llamada “No hay nadie más aparte de Él”.
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