Declaración: 2800 A.E.C – Asiria: En la inscripción que hay en una placa de arcilla se lee: “Ahora, al final de los tiempos, la Tierra está llegando a su fin. Hay múltiples indicios de un cataclismo inminente. El soborno y la corrupción se han vuelto habituales”. Y aun así, alrededor de un par de siglos después que estas palabras fueron escritas, los asirios crearon uno de los estados más poderosos del mundo antiguo.50-100 E.C Palestina: Los primeros seguidores de Jesucristo esperaban que el fin del mundo, que en su opinión esto podría haber ocurrido en cualquier momento. La predicción de Jesucristo de la destrucción inminente del Templo en Jerusalén y la profecía de su segunda venida se extendió rápidamente de boca en boca. La destrucción por los romanos del Templo en el año 70, significó que la profecía se hizo realidad. La persecución de los cristianos formó una atmósfera psicológica específica dentro de sus pequeñas comunidades de entonces. No obstante, muy pronto el cristianismo se convirtió en la religión nacional del imperio romano, además, las jerarquías clericales anunciaron oficialmente que el apocalipsis se retrasaría hasta tiempo indefinido en el futuro.
1000 E.C – Europa Occidental: En el año 1000, los católicos estaban temerosos de entrar en un nuevo milenio, en una nueva era en el reino celestial. La continua anticipación del “fin de los tiempos”, llevó a Europa a la total desolación. Las personas estaban preparándose para el Día del Juicio y dejaron de preocuparse por los problemas corporales: No araron las tierras, no apacentaron el ganado, ni continuaron el comercio… La víspera de año nuevo del año 1000, fue una apoteosis de tensión, miles de personas se reunieron en Roma, a la espera de la bendición del Papa a quien recibieron junto con su consejo de volver a casa. Se hizo evidente que el fin del mundo se había retrasado una vez más. Pero la histeria colectiva sólo terminó en 1033 después de que todos fueron testigos de que el apocalipsis prometido no ocurriría sino hasta el 1000 º aniversario de la crucifixión.
1492 – Rusia: los países ortodoxos de Rusia y Grecia se preparaban para celebrar el 7000º aniversario la creación del mundo y para afrontar el final de los tiempos. El colapso de Constantinopla 40 años antes de este acontecimiento parecía ser una evidencia obvia de la llegada del fin del mundo. A pesar de eso, lo esperado no ocurrió en 1492, ni en ningún momento posterior, la gente en Rusia continuó esperando durante muchas décadas a que este ocurriera.
1914 – EE.UU.: La predicción del fin del mundo se convirtió en uno de los principales engaños de múltiples sectas populares que surgieron en el siglo XX a partir de Russell, el fundador de los “Testigos de Jehová”, quien declaró que “el día del juicio” sucedería en 1914, más tarde trasladó la fecha a 1915, finalmente él murió en 1916. Sus sucesores procedieron de inmediato a predecir el fin del mundo en un futuro próximo hasta 1975. En previsión al apocalipsis, sus víctimas donaron sus bienes con el fin de salvarse del olvido eterno. Cuando una vez más no ocurrió el “fin del mundo”, los seguidores de los “Testigos de Jehová”, explicaron esta situación diciendo que ellos fueron mal entendidos.
2010: El miedo al apocalipsis se reanudó cuando el Gran Colisionador de Hadrones se puso en marcha: Éste demostró claramente que la colisión de protones provocó la aparición de “micro agujeros negros” que tienen la capacidad de “tragarse” al mundo. Como es bien sabido, la Tierra es constantemente bombardeada por rayos cósmicos extremadamente poderosos.
12/21/2012: El próximo día del juicio final está previsto para finales del 2012. “Los intérpretes” de los antiguos mayas han explicado las palabras “El 13avo ciclo de un período de 400 años, terminará el 4 de ahav, tercer día del mes de Kankin, la imagen de los armados Bolon Okte con su gran cerco” como si fueran la predicción del Apocalipsis inminente, a pesar de que este pasaje en particular, delineó la coronación de un rey.
Dr. Laitman Según la Cabalá, no existe tal cosa como el “fin del mundo”, sino más bien una transición hacia una nueva y más alta percepción integral del ámbito material que se revela según el grado de corrección de nuestras propiedades y como consecuencia de la magnitud del cambio en nuestros órganos de percepción de la realidad. Esta ya está sucediendo, el proceso comenzó en 1995 y continuará.


Toda la realidad se divide en tres partes: yo, la chispa espiritual que existe dentro de mí que no me deja estar en paz y que desea descubrir otra realidad y el mundo que me rodea. El mundo que me rodea está dividido en, las personas que son cercanas, las que son lejanas a mí, la naturaleza inanimada, la vegetación y los animales. Detrás de todo eso, se encuentra aun otra fuerza más alta. Por ahora, yo percibo la totalidad de la realidad como algo ajeno que no está relacionado conmigo. Sin embargo, todo esto son partes de mí que yo no percibo, debido a la separación que ocurrió en mi conciencia y sensación. Es como si se me hubiera puesto en mi brazo una inyección para quitar el dolor y como resultado perdí por completo la sensación y no siento que es mío. Incluso pueden cortármelo y no me daría cuenta, tan poderoso es este anestésico. Así es como percibo el mundo en su totalidad, como si no me perteneciera. El trabajo es luchar contra este anestésico, contra esta sensación. Esto es intencional, debido a que si yo pienso que este mundo no pertenece, como si este hubiera sido anestesiado, puedo alejarme de mi egoísmo y relacionarme con él de manera altruista, por medio del otorgamiento, como si lo hiciera con alguien más. Puedo aprender a amarlo. No necesito desarrollar el amor hacia mí mismo, yo me amo egoístamente de todos modos. Sin embargo, ahora puedo aprender a amar a los demás, quienes están separados de mí por medio de este anestésico, de esta ilusión de separación. Después de todo, el amor es una cualidad del Creador, no la cualidad de la creación. Por medio de esta separación, el Creador nos da la oportunidad de recibir una cualidad, que no es característica de nosotros por naturaleza y que no nos pertenece. Nosotros no entendemos qué es el amor en absoluto. Pero cuando yo trato de aprender a amar a los que están por fuera de mí como lo hago conmigo mismo, es decir, a relacionarme con mi vecino de la manera en la que lo hago conmigo mismo, esto se llama amor. Estoy trabajando en ello en contra de mi egoísmo. Esta es una fuerza interior especial que constantemente le ofrece resistencia. Así pues, existe una oposición de dos fuerzas que actúan en dos direcciones diferentes. El deseo atrae el placer hacia sí mismo, pero por encima, hay una pantalla (la fuerza de mi resistencia), que aparta este placer y está listo para hacer que este ascienda. Y luego, partiendo de la interacción entre estas dos fuerzas, yo puedo entender lo que es amar a alguien verdaderamente más que mi propio hijo, que a mi pequeño perro, o que a mi propio cuerpo. Y a medida que me desarrollo más, crece constantemente mi odio hacia mis vecinos, pero yo desarrollo la fuerza del amor por encima de este. Esto se llama amor, sólo si se eleva por encima del odio. Como se nos dice: “El amor cubre todas las transgresiones”. Debido a la colisión entre las dos cualidades opuestas, la creación es capaz de obtener la cualidad del Creador. De lo contrario, sería imposible y nosotros permaneceríamos en el interior de la naturaleza con la cual fuimos creados. Sin embargo, si queremos ser creaciones (Nivraim), es decir, personalidades externas independientes (Bar) del Creador y al mismo tiempo alcanzar Sus cualidades y el estado más alto, entonces estamos obligados a construir un mecanismo de resistencia en dentro de nosotros. Siempre habrá dos fuerzas opuestas que funcionan dentro de esto: la fuerza del deseo de disfrutar y el deseo de otorgar que podemos construir por nosotros mismos, por encima de nuestro egoísmo, amor por encima del odio.




Cuando aspiramos directamente al Creador, nosotros estudiamos la Torá. En otras palabras, estudiamos las acciones de la Luz que nos corrige. Con respecto a eso se nos dijo: “Por Tus acciones yo Te conoceré”. Cuando nosotros estudiamos las acciones del Creador, comenzamos a comprenderlo y a alcanzarlo a Él. Como resultado llegamos a la adhesión con Él. Estudiar la Torá significa estudiar eso que la Luz está haciendo dentro de nosotros. Finalmente, cuando la persona lee, debería sentir inmediatamente cómo la Luz realiza cambios dentro de ella. Sale una transformación de cada palabra, de cada letra. Después de todo, estas letras, estos símbolos de propiedades espirituales los construyen los cabalistas. Cuando la persona los lee, puede ver cómo ellas actúan dentro de ella y la corrigen a partir de la recepción hasta alcanzar el otorgamiento. Con cada palabra, la persona nota cambios dentro de ella misma. De este modo ella revela las acciones del Creador y desde estas acciones el Creador mismo comienza a revelarse ante ella.







Nuestros deseos cambiar si anhelamos la conexión, nosotros alcanzamos el otorgamiento, ya través de otorgamiento, alcanzamos la revelación del Creador con el fin de darle alegría a Él, puesto que es Él quien quiere revelarse a nosotros y no es que nosotros, por curiosidad, queramos revelarlo a Él por nosotros mismos. Sólo es posible cambiar algo en nosotros cuando la Luz nos cambie. Todo el trabajo se realiza a través de la Luz; todos los cambios en nosotros se llevan a cabo desde Arriba, de acuerdo a nuestra petición. Pero, con el fin de alcanzar la Luz, de entrar en contacto con ella, de pasarle a ella nuestra petición y de que nuestra deficiencia sea aceptada, tenemos que operar a través del grupo. Con el fin de hacer eso, nuestra deficiencia debe investirse con la intención de otorgar. Nosotros no debemos tratar de cambiar o limitar nuestros deseos de manera forzada, nada ayudará a excepción de una oración, de una demanda por la Luz que Reforma. Tenemos que poner todo nuestro corazón en esta oración. Tú no serás más espiritual si dejas de comer, de respirar, o de disfrutar de la vida, no cambiarás tus atributos al hacer eso. El punto no está en cambiar las acciones mecánicas que se realizan con los brazos o las piernas ni usar un lenguaje elevado, sino cambiar nuestros atributos internos, los cuales sólo pueden ser cambiados por la Luz que los creó. ¡Por lo tanto, nosotros sólo tenemos que saber cómo pedir estos cambios! Esto es posible sólo si nos unimos y construimos en el grupo un deseo colectivo a través del cual podamos dirigirnos a la Luz con una demanda. La demanda que se forma dentro de este deseo colectivo es la única que será aceptada. Después de todo, la Luz está en reposo absoluto y según la medida en la que lleguemos a una equivalencia de forma con ella, evocaremos su acción. Todo depende de la intensidad con la cual exijamos esto en el grupo. Esta fuerza es abundante, pero todo depende de nosotros, de los usuarios. El usuario debe incluir muchos deseos ajenos y extraños de los amigos del grupo, que hasta ahora no estaban conectados por medio de nada. Sin embargo, ellos están listos para conectarse con el fin de alcanzar al superior y así son percibidos sus intentos de conexión, como una demanda para que el superior los conecte. Resulta que nuestra única petición está en la conexión, y gracias a la conexión, todos nuestros atributos serán corregidos. Tú no puedes decidir ser un poco más generoso o más salvador. No entiendes los atributos que necesitas. Pide solo una cosa: conectarte con los amigos en un deseo colectivo para que de esta manera todos tus atributos sean corregidos en este sentido. Esta es la única cosa que puedes pedir y esta es la única petición que es contestada y para la cual hay una corrección.












