¿De dónde proviene la forma de las Letras?
"Letras" son Kelim (vasijas), y sus formas geométricas expresan fuerzas espirituales. Este es el motivo por el cual la escritura hebrea no cambia con el transcurso del tiempo ya que su origen es la combinación de dos fuerzas que actúan en la espiritualidad, la de recepción y la de otorgamiento. Y la interacción entre estas dos fuerzas nos da la forma de las Letras.
Por lo tanto si tomamos letras de acuerdo al puño y letra del escritor veremos que en cada una de ellas existen algunos elementos muy definidos donde cada cual es un signo de la relación que tenemos entre las fuerzas de recepción y la de otorgamiento, entre "Biná" y "Maljut". La influencia de Jasadim se expresa por intermedio de líneas que van de derecha a izquierda, y la de Jojmá por líneas de arriba hacia abajo.
Por ejemplo, si tomamos la letra Alef, entonces veremos que está compuesta por tres elementos (ver grafico) : la letra Yud (que simboliza Jojmá, Galgalta ve Eynaim) la letra Dalet ("Maljut ó AjaP) y la forma de herradura que hay entre ellas que nos representa todo el orden. También la letra Yud, en el medio está compuesta por tres partes: el extremo de la Yud (es la chispa del Creador como "existencia de la ausencia"), un punto (que simboliza su propia creación del deseo) y la vuelta hacia abajo (representa la expansión hacia abajo).
Clase matutina, parte I, 34:10-39:00

Por lo tanto si tomamos letras de acuerdo al puño y letra del escritor veremos que en cada una de ellas existen algunos elementos muy definidos donde cada cual es un signo de la relación que tenemos entre las fuerzas de recepción y la de otorgamiento, entre "Biná" y "Maljut". La influencia de Jasadim se expresa por intermedio de líneas que van de derecha a izquierda, y la de Jojmá por líneas de arriba hacia abajo.
Por ejemplo, si tomamos la letra Alef, entonces veremos que está compuesta por tres elementos (ver grafico) : la letra Yud (que simboliza Jojmá, Galgalta ve Eynaim) la letra Dalet ("Maljut ó AjaP) y la forma de herradura que hay entre ellas que nos representa todo el orden. También la letra Yud, en el medio está compuesta por tres partes: el extremo de la Yud (es la chispa del Creador como "existencia de la ausencia"), un punto (que simboliza su propia creación del deseo) y la vuelta hacia abajo (representa la expansión hacia abajo).
Clase matutina, parte I, 34:10-39:00







¿En cuánto tiempo podemos ver resultados en un niño, si le organizamos un entorno de estudio de acuerdo a la sabiduría de la Cabalá? Resultados inmediatos. En unas cuantas semanas sentiremos que él cambia. Mientras conversas con el niño verás hasta qué punto él se refiere a la vida en forma adulta y distinta a lo que era antes. El problema es que nosotros nos dirigimos al niño únicamente de acuerdo a su tamaño físico pequeño, ¡pero interiormente él es grande! Debemos hablar y dirigirnos a los niños como si fueran grandes. Para un niño es un juego interesante ser grande, no es correcto descender hacia ellos y jugar a ser pequeños, este es un principio muy importante donde toda la humanidad se equivoca. Desde su pequeño cuerpo, el niño nos mira a través de los ojos de un adulto.
Construimos esta realidad por nosotros mismos, con nuestras intenciones de disfrutar cualquier cosa que haya ahí. Pero si alguien exclama: “¡No!, deseo relacionarme con los demás con la intención de otorgar, no para recibir”; él experimenta, su nueva actitud hacia la misma realidad, como un mundo espiritual. Esto es descrito como: “Yo veo un mundo invertido”. Todo está determinado por la intención. Cambiar de una intención “para mí mismo” hacia la intención de otorgamiento, conlleva cruzar el Majsom (la barrera que nos separa de la espiritualidad). En la intención de otorgar, existen 125 grados, hasta que alcanzamos una intención perfecta, el otorgamiento absoluto. La realidad, que percibimos ahora mismo en nuestra intención de auto gratificación, es imaginaria. Se nos ha dado solamente para que nosotros podamos usarla como una piedra de apoyo para la percepción verdadera de la realidad. Hemos recibido esta actitud egoísta hacia los demás a propósito para que podamos trabajar nosotros mismos empezando con ella y más adelante, para realizar una transición a la propiedad de otorgamiento y al ascender los 125 grados espirituales, explorar la conexión entre nosotros incluso aun más, eso es, escalar los peldaños de los mundos espirituales. Sólo nuestra intención determina lo que experimentamos, este mundo o el Mundo Superior.








