
Ustedes tienen todo lo que necesitan. Ustedes solamente tienen que dirigirse ustedes mismos de manera correcta usando diferentes ardides y todos los medios posibles que los ayuden a imaginar la conexión entre nosotros como una vasija en la que recibiremos el llenado. Miren sus vidas e imaginen que todo lo que ustedes quieren ha sido alcanzado, no gracias al dinero que hay en sus bolsillos, sino gracias a la conexión. Ustedes deben sentir que todos los medios para alcanzar el llenado, están en la conexión: el tenedor con el que ustedes comen es la conexión, el vaso de donde beben es la conexión y así sucesivamente. De lo contrario, sin nuestra conexión, ustedes no obtendrán nada. ¡Ustedes la necesitan para respirar, para vivir! La vida solo es posible a través de nuestra conexión, esta es la vasija para el llenado. Aquí la clave es la garantía mutua. Dentro de un minuto ustedes olvidarán lo que yo les he dicho si todos no piensan en ello y no se preocupan de que los demás no lo olviden. Nosotros podremos comer si nos alimentamos uno al otro. Este es todo el problema que ustedes sienten acerca de su deseo. ¡De verdad quieren y ustedes no son los únicos! Todos quieren esto, pero el punto es que cada uno piensa en sí mismo, sin pensar en la conexión. Pensar en la conexión significa preocuparse por éxito de los demás. Esto no es como la conexión en la mafia, donde las personas se conectan para obtener una ganancia colectiva. Un grupo cabalístico no es un grupo de criminales. Este es una unión para la revelación del Creador, el atributo del otorgamiento. Por lo tanto, en este grupo cada uno se preocupa solamente por los demás y no por sí mismo. Sólo gracias a esto construimos nuestro “bote”. Sus costados son creador por mi preocupación por los demás. En el momento en que yo paro de preocuparme por los demás, perforo un agujero en el barco. Nos olvidamos de eso y a esto se le llama garantía mutua. Espero que nos las arreglemos para aclarar este concepto y en verdad alcanzarlo. Si nosotros lo alcanzamos incluso hasta cierto punto, avanzaremos ya hacia el otorgamiento.
Supongamos que una persona está de acuerdo con la metodología integral de su corrección personal, ¿Cómo pueden recibir una garantía y una prueba de que todo lo demás será corregido también?
Nosotros debemos entender lo que simboliza el “Faraón“. El Creador creó el deseo de recibir como “existencia a partir de la ausencia (Yesh Mi Ain)“, es decir ligeramente diferente a la Luz, solamente para separarlos al uno del otro. Todas las otras cosas que existen en el deseo de recibir, excepto este punto de la creación, son las formas opuestas al Creador. Cuando la Luz llega y da sus atributos al deseo de recibir, ellos se transforman dentro de ella en los atributos contrarios. Toda la esencia del deseo de recibir es que esta convierte los atributos de la Luz en los opuestos. Ese transformador es llamado “existencia a partir de la ausencia”. En realidad, el deseo de recibir sólo tiene ese único atributo: invertir lo que le llega del Creador. Por lo tanto, resulta que todo lo que existe dentro del deseo de recibir, no es más que el atributo único de “existencia a partir de la ausencia”, todo esto es el Creador, sólo que en una forma opuesta llamada “Faraón”.
El Creador establece para nosotros una condición: “Quiero que disfruten de lo que es totalmente contrario y odioso para ustedes, de aquello que va en contra de su naturaleza. Y concretamente Quiero que obtengan placer del estado opuesto y contrario y deseen existir en él y en consecuencia que lo prefieran por sobre todos los placeres que puedan sentir ahora en su estado actual. Yo se los revelaré ligeramente para que sean capaces de anularse ustedes mismos gradualmente, anular su estado actual, construyendo un estado nuevo y opuesto en su lugar. Y tienen que hacerlo no por los placeres que son la base de las vidas de ustedes en este momento, sino para que puedan ascender hasta Mi altura y debido a eso que aprecien Mi grandeza”. El Creador dice: “Yo no necesito ni el respeto de ustedes ni la transformación de su naturaleza hacia el otorgamiento y no hace ninguna diferencia si lo desean o no. Más bien, todo es a fin de habilitarlos para que sientan ambas fuerzas determinadas por Mí en la creación entre las cuales pueden existir: la fuerza de otorgamiento y la fuerza de recepción. Al preferir la primera sobre la última, adquieren las dos. “Ustedes no destruyen nada, sino que utilizan las dos para que el amor cubra todos los pecados. Necesitan ambas fuerzas ya que no existe la una sin la otra. De hecho ustedes son los seres creados y sólo pueden tener la forma del Creador. Sin embargo, dentro de esta forma, hay una materia contraria a Mí. Y entonces pueden existir y ser iguales a Mi”. Por lo tanto, todo nuestro trabajo está dirigido a la adquisición de estos dos elementos: la materia del Faraón y la forma del Creador. Esto es así porque toda nuestra percepción de la realidad, el despertar del mundo, constan de materia y forma sobre las cuales se basa nuestra educación. Nosotros nos constituimos partiendo de ambos elementos: de las líneas derecha e izquierda. La línea izquierda es la materia y la línea derecha es Su forma. Cuando combinamos la materia y la forma, construimos la línea media, una imagen del hombre.
Maljut está separada en dos niveles de deseo que se diferencian por la rapidez con la que reaccionan a la influencia de la Luz. Todo el deseo en Maljut debe ser corregido y devuelto de nuevo a Keter. Esto es llamado las nueve Sefirot de la Luz reflejada, la obra de la creación. Y cuando la construcción del sistema superior sea completada, todos los mundos y restricciones, todos los ejemplos de las relaciones entre Keter y Maljut, establezcan la conformidad completa de arriba hacia abajo desde el lado de la Luz, esta es la creación y la humanidad vuelve, en otras palabras, la totalidad de Maljut empieza a despertar del estado más distante del Creador. En este despertar algunos despiertan antes y otros después de acuerdo con la ley de la similitud de cualidades. La Luz superior nos influye y fortalece gradualmente su influencia en la Maljut general, la cual está separada. Esas partes que despiertan antes que las demás son llamadas Israel, es decir, aquellos que aspiran “directamente al Creador” (Yashar-El). Mientras que aquellos que aún no se han despertado, debido a su gran profundidad del deseo, por el momento son llamados las naciones del mundo. Sin embargo, al final todos llegaremos a la unidad con el Creador, como está dicho: “ no habrá marginado que sea rechazado por Él”, y “Todo debe volver a su raíz”. Sin embargo, hay un orden definido según la cual una parte de las almas despierta más temprano, y aquellos que despertaron primero están obligados a trabajar en sí mismos y ser un conductor de la Luz para el resto quienes son incapaces de despertar por sí mismos. Ellos nunca despertarán si la parte de las almas que es despertada gracias a la Luz, no ejercer influencia sobre ellos. Así que resulta que hay una parte de las almas ubicada bajo la influencia directa de la Luz y por esta razón puede despertar, mientras que la otra parte puede despertar sólo debido a la influencia de la Luz a través de las partes más elevadas del alma. Así es como llega la Luz a todo el mundo. Es por ello que nosotros separamos estos dos grupos en nuestra difusión. Hay quienes, se despiertan por sí mismos hacia la Luz y su relación con ella se estudiado en la ciencia de la Cabalá. Ellos deben tomar este sistema con sus leyes y explicarlo a los demás utilizando el lenguaje de ese sistema terrenal en el que estamos todos, utilizando el lenguaje de la “garantía mutua”. Y las relaciones de todos entre sí, no serán denominadas por medio de los términos de la ciencia de la Cabalá, sino por los de la garantía mutua. De hecho, esta es la misma ciencia, la misma metodología, pero en dos niveles. El nivel para aquellos que conscientemente aspiran hacia la Luz se llama Cabalá. El nivel para aquellos que simplemente aspiran a una vida feliz se llama garantía mutua. Pero ambas partes están moviéndose y acercándose cada vez más la una a la otra, de manera egoísta (Lo Lishmá) por ahora y al final alcanzará el otorgamiento (Lishmá). Es por eso que los problemas y sufrimientos que experimentan también son diferentes. Los que están en conexión con la Luz reciben el sufrimiento en relación con la Luz llamado los sufrimientos de amor. Ellos están constantemente juzgándose a sí mismos, buscando y aclarando su relación con la Luz, cómo están conectados a ella y si ellos la aman o no. Mientras que aquellos que están en el otro nivel serán obligados a comprobarse a sí mismos en relación con la garantía mutua, ya sea que lo quiera o no, si se aman o no. Así es como se realizan las mismas aspiraciones, las mismas etapas de una manera oculta, sólo en un nivel inferior, de una manera algo similar. Entonces, ellos alcanzarán a la revelación en los niveles más avanzados, e incluso más conscientes. Es por eso que a aquellos que ya están en contacto con la Luz, se les da la siguiente condición: “Sean para Mí como un reino de sacerdotes y una nación santa”. Lo que significa que ellos deben estar en completo otorgamiento, en fe, en “Lishmá”, en unidad con la Luz, con el Creador. Ellos están obligados a ser los “servidores del Creador” en relación con aquellos que son inferiores a ellos y que no tienen conexión directa con la Luz, es decir, tienen que ser los maestros, educadores, organizadores de todo el sistema de corrección necesario, de cuidar de los demás. Gracias a esto, ellos alcanzarán la unidad con el Creador. No hay otro propósito para las personas en las que se despierta el impulso por la espiritualidad aparte de trabajar con los demás y de servir como un buffer de salida para la corrección del mundo y sólo debido a esto volverse dignos de la unidad con el Creador. Después de aquellos que son llamados Israel, el mundo entero llegará a esa unión. Así es como está construido el mundo.
Baal HaSulam, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot“, 100: En otras palabras, no habría manera o entrada para que las personas alcanzaran la Luz del rostro del Rey, si Él no se hubiera comportado primero con ellos en ocultamiento de rostro. Así, todo el ocultamiento no es sino una preparación para la revelación del rostro. Ayer hablé con un hombre que conoce prácticamente todo lo que está en nuestros libros. Él hizo realmente un gran esfuerzo en su estudio. Su pregunta fue sencilla: “¿Cuál es el uso de haber estudiado todo eso?”. El punto es que la revelación del Creador no depende de la cantidad de conocimientos ni del número de años que uno estudia. Sólo depende de la intensidad de la conexión mutua entre nosotros. Este es todo el problema. Nuestra vasija espiritual es llamada “garantía mutua” y ella sólo depende de cuánto podemos conectarnos con los demás para que cada uno pueda depender de los otros y confiar en ellos. Incluso éste puede ser un “bebé”, en otras palabras, la persona que acaba de comenzar a estudiar. La antigüedad no tiene sentido. Nosotros estudiamos el material y lo “masticamos”, pero yo no creo que si estudias un cierto número adicional de páginas puedas descubrir al Creador. Si no puedes hacerlo ahora, tampoco podrás hacerlo más adelante. Tú no puedes posponer la redención. Debemos esperar la venida del Mesías en cualquier momento. La revelación no depende de nada físico. Baal HaSulam dice en la carta 17: cuando hoy se convierta en mañana y en vez de ahora digas más tarde. Y no hay remedio para eso, salvo hacer un esfuerzo para entender este error y esta distorsión, que aquel que es salvado por el Creador, es salvado sólo como alguien que necesita ayuda hoy y si puede esperar hasta mañana, entenderá las cosas al final de su vida. Y esto es debido a tu negligencia para cumplir con mi petición y hacer un esfuerzo en el amor de amigos, lo cual he explicado en 70 lenguas (en todas las formas posibles), que esta virtud es suficiente para completar todo lo que te falta. Esto significa que la persona no hizo lo que tenía que hacer y permaneció vacía. Ella sólo comprende sus errores al final de su vida, cuando ya es demasiado tarde. Así que no creas que debemos estudiar un poco más, o que debemos trabajar un poco más en nosotros mismos. Cada persona, incluso el estudiante nuevo, debe verse a sí mismo como si estuviera preparado y fuera digno. El Creador Mismo construyó la situación actual para nosotros. Este no es mi capricho. Hasta hace aproximadamente un año o dos yo no pensaba en eso, pero ahora, cuando las condiciones externas han sido revelados, cuando tenemos que cumplirlas, es una señal de que estamos listos. Incluso si yo no entiendo y no siento lo que dicen los cabalistas, esto no es un obstáculo. Cuando una persona siente que está vacío, entonces esta es la verdad y es bueno. Esto se debe a que nuestra vasija espiritual no está en ninguno de nosotros en absoluto, sino sólo entre nosotros. Cada uno siente el mundo espiritual por fuera de él, en su conexión mutua con los demás. Si calculamos las cosas ahora y comprobamos cuánto más esfuerzo y preparación necesitamos, entonces cada uno en realidad piensa sobre sus propias deficiencias y consigo mismo, uno no puede tener ningún cálculo. Sin importar lo que haya dentro de ti, no tiene nada que ver con la espiritualidad. Esta es tu “bestia”. El mundo espiritual está entre nosotros, en el espacio de nuestra conexión mutua. Allí se encuentra mi vasija espiritual. En realidad, es todo el Ein Sof (Infinito). Tú puedes preguntar: “Así que, ¿qué hemos hecho hasta ahora?” Trabajamos con el fin de entender esto y no más que eso. La comprensión lleva años y todo el resto es trabajo práctico en el que el alma de un hombre le enseña. Está escrito: “El amor cubrirá todos los pecados”. “Cubrirá” significa que éste lo terminará todo. Tú no necesitas nada más.


Cuando la persona llega a la Cabalá, cuando se interesa en esta, le parece que habla de cosas que están por fuera, siente como si el material que estudia estuviera en algún lugar más arriba, alejado, por fuera de ella, desconectado de este mundo, afuera de este mundo. A pesar de que la persona aprende acerca de la necesidad del grupo, no parece escuchar que el alcance ocurre en la unidad de los estudiantes. Pero entonces, está explica con más perseverancia cómo usar el conocimiento para alcanzar de manera práctica el mundo espiritual, percibirlo, entrar en él; para ello, la persona necesita trabajar en la conexión entre ella y sus compañeros de estudios. Pero si la persona permanece en el grupo, tarde o temprano experimenta un gran avance en la comprensión de la necesidad de conectarse con sus amigos en el viaje, de revelar el mundo superior en esta conexión. Y entonces, mientras se une con sus amigos, ella tiene que empezar a unirse con toda la humanidad. Y no es capaz de aceptar esto. Todo su egoísmo la empuja para que no se conecte con la gente que no estudia Cabalá. Ella no entiende cómo podría estar conectado el mundo superior con estas personas. En esta etapa muchos se marchan o se retrasa en su desarrollo espiritual a pesar de que siguen estudiando, no avanzan porque no se dan cuenta de su conexión con los demás, ellos sólo reúnen conocimientos teóricos. Por lo tanto, la primera complicación es cambiar el interruptor, pasarlo de sí mismo a la conexión con el grupo, al 1%. Nosotros gradualmente empezamos a comprender que la espiritualidad se revela entre nosotros, en la corrección de nuestra ruptura. Pero la segunda complicación es cambiar el interruptor de nosotros, del 1%, del grupo, de estar en el interior, hacia los demás, a las masas, al 99%, a estar fuera de nosotros y empezar a iluminarlos a ellos sin la Cabalá, sino dirigirlos solamente hacia la unidad integral, sin el alcance del Superior. Es difícil comprender la importancia de esto puesto que está muy lejos del “interés personal”. Hoy veo la dificultad de cambiar el interruptor de trabajar en el grupo a trabajar con la humanidad en muchos de nuestros grupos. Pero estos son dolores de crecimiento, y son necesarios para la realización de la estructura del mundo superior.

¿Cuál es la base de la fusión de los tres conceptos: “Israel, la Luz y el Creador?
De la Constitución de la Convención de Arava: durante todos los días de la Convención me comprometo a desconectarme interna y externamente del mundo físico y a olvidarme de mí mismo. Yo me desconecto y estoy listo para escapar del estado presente, para saltar hacia el Mar Rojo, para perder mi cabeza, dejarlo todo, permanecer desnudo y desamparado y aceptar lo que venga, sólo porque viene de Arriba. Debemos elevarnos por encima de todo lo que somos. Aquí se requieren esfuerzos constantes. Se nos dice que: “Ellos ayudaron a cada uno de sus amigos”. Si todo el grupo aspira a este ascenso, a la fe por encima de la razón, funcionará para todos, será fácil para todos. Ahora nos resulta difícil conectarnos, pero si queremos utilizar el poder de la unidad, de repente sentiremos un alivio. Cuando la fuerza general opera sobre la persona, las dificultades desaparecen. Ella deja de sentir temor y es arrastrada por la corriente. Esto es lo debemos alcanzar. De hecho, todas las condiciones son fáciles si se las llevan a cabo a través de la unificación. En la Convención, todos son responsables de todos. Es reciprocidad, garantía mutua. Todos se preocupan por los demás, por la unidad. Dentro de mí debo orar constantemente por los amigos de manera que ellos se conecten, que su deseo finalmente se haga realidad. Si esta oración vive desde dentro de mí, entonces sin duda yo también estoy dentro.
Todo el trabajo de los sacerdotes, los Cohanim, acerca de quienes tanto está escrito en la Torá, es dedicado esencialmente a preocuparse por los demás. Puede parecer que estos son algún tipo de servicios rituales en el templo, llevados a cabo por el sumo sacerdote (Cohen Ha-Gadol), junto con los Cohanim y los Levitas, mientras que todas las personas les sirven al traer ofrendas. Sin embargo, ellos le enseñan a la gente y lideran toda la corrección, porque el Creador espera esto particularmente de los niveles del deseo más profundos y distante de Él. Creemos que los sacerdotes están algo separados de la gente, en algún lugar allí en lo alto. Pero por el contrario, el “reino de sacerdotes” es el que va a las personas y cuida de ellas, como cuidar de un bebé hasta que crezca y enseñarle la completa adhesión con el Creador. La responsabilidad de un Cohen es traer a la gente a este estado. La Luz actúa sobre los niveles superiores del deseo que se llama Cohen, Levitas e Israel. Entonces, estos niveles de deseo trabajan en el resto de los niveles. Esta pirámide no cambia hasta la corrección final. Sin embargo, cuando la Luz de Rav Paalim uMekabtziel llega al final de la corrección, voltea esta pirámide en un círculo. Hasta entonces, se observa un orden especial de correcciones, que vienen siempre de Arriba hacia abajo a través de todos los mundos, hasta el final, a las almas rotas y las devuelve de nuevo. De acuerdo a la profundidad de su deseo (Aviut), las almas reciben un gobierno diferente a través de los mundos de Atzilut, Beria, Yetzira y Asssiya, o incluso ellas se desconectan completamente del gobierno superior privado, que se llama el nivel de este mundo. Es por eso que los que están en los mundos inferiores deben recibir el gobierno a través de niveles más altos, los Cohanim, los Levitas, e Israel, quienes tienen que darles las naciones del mundo con el cuidado, la enseñanza y la educación. (Así se llaman los cuatro niveles del deseo.) Las naciones del mundo sufren en su nivel por causa de los problemas materiales, terrenales, pero este sufrimiento es irremediable, puesto que estos problemas no tienen una solución. La forma de sufrimiento es material, pero su esencia es espiritual, porque uno no tiene otro medio para curarse, aparte del movimiento para unirse con el Creador. Es por eso que tenemos que organizar un sistema general de nueva educación y cuidado de todos. Sólo gracias a este podemos llegar a ser dignos de la adhesión. Tenemos que entender que la meta de la creación fue dirigida originalmente a toda la humanidad. Por lo tanto, mientras aspiramos a unirnos unos con otros, debemos recordar siempre para el bien de quién estamos haciendo esto. Es para traer el método de corrección al mundo entero que día a día este descubre su estado cada vez más desesperado. El mundo ve que necesita el método de corrección, pero no está allí. Es por eso que tenemos que debemos revelarlo por nosotros mismos y luego pasarlo a todo el mundo.
¿Cómo alcanzamos la plegaria correcta durante el congreso en el desierto? Los diversos deseos están en constante cambio dentro de mí y temo no ser capaz de llegar a la idea correcta.
Por el momento, preocúpate por eso. Además de los hombres que salieron de Egipto, también había mujeres, niños y ancianos. ¿Entiendes que vas a la convención como una “mujer”, “niño” o como una “persona mayor”? ¿Entiendes que tu misión es cancelarte a ti mismo tanto como sea posible? Tú no sabes cómo conectarte con los amigos, porque una mujer no puede conectarse. Pero tú realmente quieres que esto suceda porque la mujer tiene que apoyar esta unidad en todos los sentidos. Y tal vez tú eres un “esclavo”, es decir, que obedeces a tu egoísmo, pero estás dispuesto a servir y a ayudar en todo lo que sea necesario. Tú estás buscando tu beneficio personal, quiere la espiritualidad para ti mismo y no puede desconectarte de la preocupación egoísta por tu propio bien futuro. Sin embargo, eres consciente de ello y entiendes que eres un esclavo del amor propio y sin embargo, deseas unirte al ataque espiritual. Un “esclavo” está bajo el poder externo, el Faraón o el Creador que rigen por encima de él, que es lo mismo, porque el Faraón es uno de los medios del Creador. Y si todavía quieres participar, entonces llega a la convención consciente de tu grado y pon todos sus esfuerzos para estar con los amigos. De cualquier manera, tú estás haciendo todo lo posible y tus posibilidades no dependen de ti, ellas se clasifican por grados. Si te has esforzado un poco, eres un “niño”, si lo has hecho en mayor medida, eres un “esclavo”, aún más, un “anciano”, más, una “mujer” y más aún, un “hombre”. Se te da fuerza de Arriba, pero debes aplicarla completamente con el fin de tratar de mantener el ritmo, de involucrarte. Lo importante no es tu nivel. La persona que está haciendo todo lo posible para estar con nosotros, al igual que un niño, se aferra a los adultos, no interfiere en absoluto, sino que solo ayuda. Por lo tanto, donde quiera que estés, ven.
Por supuesto!!. Diré sólo una cosa: si todos lo intentamos, nadie violará los estatutos de la convención. Si la fuerza del grupo habita entre nosotros, si realmente nos unimos entre nosotros, nadie será capaz de permanecer al otro lado. Después de todo, nosotros creamos la fuerza espiritual que atrae a la persona como un imán y ella no es capaz de pensar de manera contraria. Todos somos garantes unos de otros y generamos esta fuerza general. Se requiere aquí un enfoque serio: silencio, no hablar ni una palabra innecesaria. Esto nos mantendrá en unidad.
El Creador es la fuerza, es Uno, único y unificado. Como se nos dice: “No existe nadie más que Él”, “Yo no he cambiado mi HaVaYaH“, o “la Luz está en absoluto reposo”. Todo esto se trata de una esencia. Toda nuestra realidad puede existir sólo si nos separamos del Uno y existimos por fuera de Él. Pero en realidad no existe nada aparte del Uno. La pregunta que surge siempre: “Si no existe otro aparte de Él, entonces ¿quiénes somos nosotros?” Pero en realidad nosotros no existimos. Toda nuestra realidad está en nuestra imaginación hasta que volvamos al Uno: un deseo y una Luz, como se nos dice, “Él y Su nombre son uno”. Entonces todo, excepto ese Uno, desaparece. Todo el proceso que nos parece que atravesamos hacia afuera de ese Uno, existe sólo en nuestra imaginación corrupta, alejada de la verdadera realidad, en ocultamiento, en una percepción distorsionada. Esto es lo que tenemos que corregir: Desde nuestra visión engañosa en la que hay dos, nosotros debemos cambiar a la verdad en la que sólo hay Uno. Este Uno es la única cosa que existe y rige. Debemos entender que el mundo que vemos en la que hay muchas criaturas diferentes es como un sueño, como una ilusión óptica. Es como si nosotros no pudiéramos enfocar nuestra visión y encontrar el pensamiento o sentimiento correcto. Nosotros estamos como perdidos en la niebla, confundidos y por lo tanto sentimos el mundo de esta manera. Entonces, ¿cómo podemos retornar a la verdad de la que se habla en la sabiduría de la Cabalá, llamada “la sabiduría de la verdad”, es decir al método que nos conduce a la verdad? ¿Cómo podemos volver a la verdadera conciencia, plena y correcta? ¿Cuál es la razón por la cual hay tantos de nosotros y por qué todos estamos en este estado falso, confuso y luego regresamos a la verdad, al Uno?. Los cabalistas escriben que para alcanzar ese Uno, tenemos que ir de la imperfección a la perfección. Debido a esto, el Uno se revela y aparece una unidad diferente. Ahora es imposible reconocer la meta final y qué tan alta es. Pero nosotros tratamos de imaginar de alguna manera la diferencia entre el deseo y el pensamiento privado de todos, el deseo y el pensamiento que se conectan y se adhieren al concepto de “Uno”. La unidad que alcanzamos gracias a nuestra conexión, no es una simple combinación de las fuerzas de muchas personas que se unen. Es una fuerza que crece no sólo en cantidad y ni siquiera sólo en la calidad. La ley de equivalencia de forma está aquí, en efecto. Si nos conectamos, porque queremos alcanzar el otorgamiento, elevarnos por encima de nuestra presente naturaleza, entonces, de acuerdo a la ley de equivalencia de forma, llegamos al concepto de “Uno”, que se asemeja al Creador. Si nos conectamos simplemente, nos volvemos un grupo ordinario, como un grupo de aficionados al fútbol o como soldados en el ejército que recibe la suma general de las fuerzas de todos sus miembros. Pero aquí no se trata sólo de la suma de fuerzas individuales. Después de todo, no todos vienen aquí con su fuerza, ego, mente y deseo para conectar todos los atributos, deseos, fuerzas e inteligencia. Más bien, todos se elevan por encima de su mente y sentimiento, así conectan sus deseos con el fin de estar por encima de la razón, por encima de sí mismos. Entonces, ellos se incorporan en el concepto de “Uno” llamado “el Creador” adquieren una mente y un sentimiento. Esta mente y deseo comienzan a gobernar sobre ellos. Por lo tanto, todos los sabios y cabalistas tienen un deseo y un pensamiento, aunque parece que expresaran diferentes opiniones e incluso diferentes argumentos (como la Casa de Hillel y la Casa de Shamai). Pero ellos debaten sólo para aclarar mejor el concepto de “Uno”, para ver cómo lo siente cada individuo desde su punto de vista, después él se eleva por encima de este y descubre el Uno.




¿De qué manera debe ser diferente nuestra intención en la convención de la Aravá de la que teníamos antes? ¿Para qué debemos prepararnos?
Tiene que haber un nuevo principio aquí: unidad por encima de todas las diferencias. No estamos tratando de corregir las diferencias entre nosotros, o de ahondar en los detalles de las diferentes corrientes, partidos o de alguna otra diferencia. Puede haber muchos pueblos y culturas en un estado y eso no debe preocuparnos. La historia de Europa, por ejemplo, está llena de guerras, odio y reclamos mutuos que se remontan muchos siglos atrás. Pero por encima de todas las diferencias y conflictos, nosotros abrimos un paraguas de unidad. Sabemos que todos somos diferentes y que trabajamos en un nivel muy alto. Debe haber un enfoque sistemático, a nivel de un plan nacional: Recortamos los extremos de arriba y de abajo y gradualmente llegamos a una distribución de los recursos justa y equitativa. Incluso si sucede dentro de doscientos años, eso no importa. Lo principal es que el proceso ha comenzado. En primer lugar debemos elevar a todos los pobres por encima de la línea de pobreza. Cuidar esto. Aquí se necesita la educación. Si empezamos a proteger la nación tal como protegemos el hogar, no será necesario más que eso. Será suficiente con elevarlos a todos por encima de la pobreza. En cuanto a los recursos económicos hay datos muy interesantes: Por ejemplo el 17% de los alimentos producidos se desechan aún en sus empaques originales. Así que todo es cuestión de actitud: Si proporcionamos un “paraguas” general, entonces habrá un poco de orden. Sólo tenemos que cambiar nuestra actitud: La nación es la familia. En la familia yo protejo, me preocupo, mantengo, apoyo, concedo… así es como debemos vivir en el ámbito nacional, pero sin aislamiento ni parásitos, sin desperdicios ni proteccionismo. Todos son iguales y todos se conectan a la línea común.

Hay estados de los que se no puede salir sin la ayuda de los amigos y hay estados que dependen de la persona. ¿Cómo puede usted distinguir entre los dos?
Tenemos que revisar cada caso por separado. En general, estos son los criterios: