Yo soy este punto en el corazón y no hay nada en mí excepto eso. Yo anhelo salir desde este punto hacia los demás, hacia la espiritualidad, hacia el grupo, pero yo no soy capaz de escapar externamente de mí mismo con mi propia fuerza, ya que el punto puede solamente mantenerse a sí mismo y nada más que eso. Esto es lo que yo necesito. Y por debajo de este punto está mi ego. Mientras tanto, este es pequeño y físico, en el nivel del animado. Para que yo tenga esta tendencia hacia el grupo, este punto es absolutamente insuficiente. Yo necesito un entorno que influya en mi además de mi punto en el corazón y entonces recibiré la fuerza para unirme con el grupo. Así que, de alguna manera, tuve éxito al ser incluido en el entorno correcto (1). El entorno comienza a influirme con la importancia del otorgamiento, de la meta de la espiritualidad (2). Y esto me da la fuerza para comenzar a ser incluido, sólo un poco, dentro del grupo (3). Pero cuando trato de estar incluido en el grupo, yo siento una respuesta desagradable: crítica, mal, rechazo y odio
(4). Sin embargo yo trabajo constantemente: 1-2-3-4 y otra vez 1-2-3-4, Cuando yo siento este odio, otra vez vuelvo a los amigos y les pido a ellos que me influyan para que la fuerza triunfe sobre mí y me conecte al grupo que aparecerá para mí a pesar del rechazo. Así es como nosotros trabajamos constantemente, en paralelo entre el estudio y el trabajo de diseminación. Y cuando todas las fuerzas y estas tensiones se acumulan, nosotros sentimos que estamos en necesidad de ayuda como se nos dice, “El hombre ayudará a sus amigos”. Estas fuerzas del entorno que me cuidan ya no son suficientes para mí. Yo necesito un apoyo mayor de los demás. Ya no es suficiente que el entorno me proporcione el despertar. Yo necesito una fuerza real que me permita estar incluido dentro del grupo mismo. No voy a tener una fuerza como esta si yo no la recibo de los demás.
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