En general podemos dividir la realidad en dos partes:1) Hasta hoy, la Naturalezaha desarrollado al hombre a través de las condiciones externas que lo rodean.
2) De hoy en adelante, el hombre se desarrollará como una parte de la naturaleza, a través de las condiciones internas de nuestras conexiones sociales.
El mundo de un hombre: Hasta ahora nos hemos desarrollado y crecido, hasta el límite del consumo material a través de los sistemas políticos, económicos, educativos, sanitarios y culturales, a través del consumo individual, desde la invención de la pizza hasta los inventos tecnológicos más sofisticados. Desde los días en que el hombre vivía en las cavernas, corriendo tras los animales, tenemos que admitir que hemos avanzado y creado condiciones muy confortables, que están al alcance de todos los ciudadanos. No hay que disminuir los logros de la humanidad en modo alguno, que no nos llegaron fácil – el establecimiento de todos los sistemas y la conducción del mundo es un negocio muy complejo. Al mismo tiempo, al igual que cualquier otro negocio que vive de las fluctuaciones del mercado, el mercado mundial está mostrando signos de incertidumbre y descontento en la forma en que nuestra vida está siendo administrada. Vemos esto en la educación de los niños, la economía mundial, el terrorismo, los desastres naturales y la degradación del medio ambiente. Todo este deterioro debería llevarnos a buscar nuevas formas para continuar nuestro normal y positivo desarrollo de la mejor manera posible, tal como lo hemos hecho a lo largo de toda la historia.
El hombre y su mundo: Ahora estamos empezando una nueva etapa en nuestras vidas; la idea de que somos una generación que se enfrenta a cambios históricos, que determinarán los nuevos estándares para las próximas generaciones es una buena noticia, pero, al mismo tiempo, viene con una gran carga de responsabilidad de nuestra parte. Tenemos una casa llamada “planeta Tierra” y un común denominador llamado “hombre”. Con el fin de estabilizar nuestra casa, nosotros tendremos que encontrar nuevos modos de vivir en ella.
¿Qué se puede hacer?: Nadie tiene respuestas claras y no hay necesidad de avergonzarse del callejón sin salida al que hemos llegado. Los jefes de Estado, los economistas y una variedad de analistas globales admite que el mundo no puede continuar en nuestra tendencia actual. ¿Hacia dónde vamos desde aquí? Nadie puede decirlo. Esto no es un intento de infundir miedo o crear un escenario pesimista, sino simplemente son los hechos. Por lo tanto, nosotros tenemos que sentarnos juntos, aprender acerca de la situación y ver cómo avanzar hacia una nueva y mejor realidad. La única condición para la construcción de esta nueva casa (nuestro mundo) es que la construyamos juntos. Por favor, creanme que esto no es irreal. De hecho, es todo lo contrario de algo irreal; la propia realidad nos muestra que los sistemas sociales se están deteriorando. La gente de todo el mundo no lo saldría a demostrar, a expensas de su tiempo libre, a menos que sientan la insatisfacción con la situación actual. Tenemos que comprender y aceptar que tenemos intereses comunes. Ese será el punto de partida de la nueva y mejorada sociedad.


















Si el Creador es revelado o por lo menos se acerca un poco más a la persona según la equivalencia de forma que haya alcanzado, la persona no debe permitirse estar despreocupada y disfrutar de esta agradable sensación durante el ascenso. Por el contrario, el momento del ascenso es el lugar más adecuado para trabajar, en el que estamos obligados a poner el máximo esfuerzo para mantenernos más fuertemente en el estudio, el grupo, los libros y la difusión. Debemos intentar maximizar este tiempo y entender que nadie garantiza que todo esto no se detendrá en el siguiente minuto. Por lo tanto ahora, utilizando todos los medios que tienes, debes aferrarte al estado de elevación, de manera que incluso si ese estado agradable se transforma en el estado exactamente opuesto y se vuelve oscuro y desagradable, en un estado de impotencia, desamparo, confusión e imprecisión y luego incluso en esos estados que están llenos de desesperación; tú desees permanecer adherido al Creador. Esta cercanía no mantendrá los estados agradables, pero aunque te sientas mal ahora en tu deseo de recibir, deseas permanecer leal y adherirte al Rey. Así que ni los ascensos ni los descensos te afectarán, por el hecho de sentir o no plenitud en tus vasijas de recepción. Por el contrario, es cuando no hay ninguna abundancia, que puedes estar seguro de que estás funcionando sin ninguna auto gratificación, con el fin de otorgar. A fin de hacer eso necesitas un “pacto”. Si anhelas el otorgamiento, descubres que puedes formar dicho pacto con el Rey y que el Creador mantendrá este pacto. Así que puedes estar seguro de que cuando lleguen los descensos y sientas que estás totalmente vacío y no puedes aferrarte al otorgamiento, gracias a tu trabajo anterior, podrás permanecer adherido incluso en la “oscuridad”. Todo nuestro trabajo de hecho, se hace de “noche”, donde están el otorgamiento y la fe. Como se nos dice: “Agradece por la mañana y muestra tu fe por las noches”, ya que es en la “noche” que son revelados la fe y el otorgamiento.












Nuestra tarea es adelantarnos a este punto antes que aparezca de forma natural. Esto se puede hacer si explicamos y demostramos que en el estado forzado en el que estamos, nos dirigimos hacia el mal y cómo puede ser corregido este estado forzado para el desarrollo de una buena conciencia. Esto no sólo es el reconocimiento del mal, sino también una corrección. Aquí, tenemos que jugar con un sentimiento humano básico muy simple, nuestra actitud hacia los niños. Todavía tenemos cierta predisposición que nos ha quedado para esto, aunque está lejos de ser lo que era, digamos, hace cincuenta años. Hoy en día, hay un vacío notable y frialdad en las relaciones entre padres e hijos, pero todavía queda una cierta base. Además, podemos trabajar a través de los medios de comunicación y celebridades. Hay que introducir la formación integral y la auto educación en el mundo como una tendencia de moda, para que nos parezca respetable, para que le dé a la persona honor, exaltación, respeto, autoestima y un sentido de pertenencia a un movimiento de elite.
