
Mi meta es revelar constantemente la medida en la cual soy incapaz de conectar todo junto en “un hombre con un corazón” y demandar la Torá, cuya Luz reforma. Esta Luz nos llega desde la fuente de AB-SAG (Jojma y Bina juntas). Al fin y al cabo, somos incapaces de alcanzar Keter en sí mismo, sólo lo alcanzamos a través de nuestras acciones en la Luz de Jojma y la Luz de Jasadim. Todo esto es revelado en ZON: en la criatura rota y dividida. Así nos corregimos cada vez. Por esto está dicho que antes que nada será la corrección del mundo y sólo después la corrección final. Después de todo, “mundo” significa “mudez” (Elem), “ocultamiento” (Alama), separación. La Luz de Uno, que conecta todo junto y dirige todo a la fuente superior, antes que nada lleva a cabo la corrección y conecta todo lo que siento en mi sensación de realidad. Y entonces dependiendo de cuán opuestos y dispersos estén esos polos en mi percepción y dependiendo de cuánta Luz que Reforma atraigo, la cual conecta todo en Uno por encima de las diferencias, al grado de esta brecha entre separación y unidad, descubro la magnitud de mi vasija espiritual o deseo. En esta vasija siento el poder de la Luz revelada como Nefesh, Ruaj, Neshamá, Jayá y Yejida. El tipo de Luz que siento, depende de la diferencia entre los deseos rotos y separados, conectados por la Luz por encima de sí mismos en una intención general para usarse a sí mismos por el bien del otorgamiento. A partir de esto entendemos el significado de “por el bien del otorgamiento”, que significa que me conecto con alguien en una acción, con una meta. De forma egoísta, es imposible actuar juntos, con una meta. En realidad, cada uno de nosotros quiere actuar por sí mismo, satisfacer sus deseos privados. Entonces, dentro del ego, el concepto de Uno no puede existir, sólo el concepto de “muchos”. Si estamos hablando de Uno, que significa la conexión en un todo único, el regreso a Él, la revelación de Uno (ya que en realidad no hay nadie más aparte de Él y todo lo demás son los mundos, “ocultamientos”), entonces este concepto existe sólo fuera del deseo egoísta. Es decir, existe en los deseos de otros, con el fin de conectarlos todos mediante la intención de otorgar juntos hacia ese Uno. A partir de esta imagen queda claro que sólo a través del otorgamiento podemos tener éxito en llegar a acciones comunes y alcanzar un resultado partiendo de las numerosas acciones que aspiran a unirse. Esto es imposible en la recepción egoísta, sólo es posible si salimos de nuestro egoísmo y nos movemos hacia afuera, hacia la meta mutua, fuera de nuestros intereses personales egoístas.
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