Supongamos que tenemos un grupo de estudio integral, que necesita una guía, que se le diga con qué tendrá que lidiar, por qué proceso pasará ¿Con qué debemos empezar?Rav: Para los nuevos miembros debe haber pláticas acerca del mundo, acerca de la nueva tendencia, acerca de la evolución basada en el ego, etc. Primero tenemos que preparar una seria base teórica de la perspectiva práctica de la historia humana, de la sociedad y de nosotros mismos. La persona es gradualmente llevada a la pregunta de “¿Qué sigue?” Supongan que hemos explorado el mundo moderno, nuestro desarrollo, el desarrollo del hombre y toda la naturaleza y hacia donde nos está llevando. Ni siquiera vemos la falta de libre albedrío, la dinámica de nuestro desarrollo y el colapso del ego como la maquinaria, como la fuente de nuestra vida y de nuestro avance. ¿Llegamos a una crisis, qué sigue?
Después, por supuesto, existen diferentes metas en la naturaleza. Estamos ahora en tal intersección en la cual tenemos que cambiar totalmente nuestra actitud hacia el mundo porque el ego con el que crecimos antes, súbitamente ha dejado de funcionar. ¿Así que hacia dónde nos lleva? Está llevándonos a su negación. Vemos que en todos los problemas, en la depresión, en las drogas, en el terrorismo, e incluso en la crisis de la familia y de la sociedad. Lo principal y lo que más nos lastima, es la crisis económica porque nosotros, como bestias, necesitamos comer y proveer para nuestras necesidades básicas. Aquí nos encontramos en un estado en el que no seremos capaces de proporcionarlo necesario para suplir nuestras necesidades básicas, especialmente en el mundo que hemos creado a nuestro alrededor, un mundo que es una enorme jungla urbana, en la cual todos tenemos que hacer algo para obtener lo que necesitamos. Es muy fácil destruir un mundo así. Es tan sensible a la más ligera falta de habilidad para adaptarse, que millones de personas pueden encontrarse privadas de comida, agua y el suministro de energía y otros recursos. Ni siquiera podemos imaginar cuán delicado y frágil es el mundo que hemos creado y si algo va mal, sólo un poco, colapsará como un castillo de naipes. Todo esto colapsará ¿y qué sucederá con nosotros?. Como resultado de nuestro desarrollo, nos hemos llevado a este estado tan inestable. Pueden imaginar ciudades en todo el mundo con una población de 20 millones de personas, pero incluso en ciudades con una población de 2 millones de personas, ¿qué sucederá cuando esas personas se vean privadas de comida, electricidad, agua, o un sistema de drenaje? ¡Este es el fin!. Existe una necesidad de cooperación mutua entre países, sin la cual no podemos arreglarnos. Ya ningún país puede proporcionarse sus propias necesidades por sí mismo. Así podemos ver que el mundo es verdaderamente frágil e inseguro. Les estamos mostrando a las personas todo esto, explicando la tendencia general y por qué la naturaleza y el ego nos han llevado a este punto para que nos elevemos por encima de nuestro ego, porque en el estado presente, somos incapaces de adaptarnos a la naturaleza integral global ¿Cómo podemos estar mutuamente conectados a ella, es decir ser incluidos en esta integralidad, en esta esfera, en armonía, con nuestro ego?. Es por eso que necesitamos una guía por medio de la cual podamos mostrarles a las personas que hay otra forma de desarrollo. En el que nos cambiamos sicológicamente a nosotros mismos y a las personas, veremos el mundo no desde una perspectiva egoísta, sino desde una perspectiva altruista integral. Seremos capaces de formar una sociedad totalmente diferente que estará en armonía con todas las leyes naturales. Y entonces al no tener opción, la persona, la familia, la sociedad, el estado, la civilización, toda la humanidad llegará a tal armonía con la naturaleza que recuperaremos todo el frágil equilibrio en la tierra, interna y externamente, con el resto de la naturaleza. Esto es posible sólo si la persona deja de ser un individualista y se vuelve una persona del universo. Esto es lo que debemos llevarles a las personas. Ahora veamos cómo puede hacerse esto: ¿Podemos abandonar la perspectiva del mundo egoísta, individualista? ¿Podemos cambiar los anteojos egoístas y ver todo a través de anteojos integrales? ¿Qué ganaré con eso? En otras palabras, tengo que cuidar de todos ¿Es esto posible? No debo tomarme en cuenta a mí mismo ¿Es eso posible? ¿Tengo que “olvidarme” totalmente de mí mismo? ¿Y qué hacer conmigo, con mi familia y mis parientes? ¿Cómo podemos aspirar a la cooperación mutua con los demás para que podamos formar una sociedad unificada?. ¿Qué significa unificado? Es cuando cada uno de nosotros no se siente a sí mismo, sino sólo a la sociedad, como las hormigas, que sólo entienden su cooperación. Ninguna de ellas tiene un papel independiente, una meta por separado, tamaño o prioridad, sino que todas son operadas por una mente colectiva, un programa y llevar a cabo meticulosamente todas las órdenes del programa. ¿Es esto posible? Hacia esto nos está llevando la naturaleza. En tal nivel llegaremos a la total armonía con ella. ¿Qué ganamos con eso? Aun cuando suene un poco a fantasía, estamos ganado la sensación de eternidad, la sensación de infinitud, porque todas nuestras sensaciones de hoy están dentro del ego limitado, mientas que aquí nos movemos a una sensación diferente, por fuera de nosotros mismos. Entonces la persona no siente más su propio cuerpo bestial, al elevarse al siguiente nivel, a la siguiente dimensión llamada “humano”, la cual no sentía antes. Ella ya no está más en su “animal”, sino que se eleva a un nivel superior. Hasta el día de hoy en realidad éramos animales más desarrollados.

Una madre entiende claramente porque llora su bebe, aun que el bebe no se da cuenta de por qué llora. El mismo principio se aplica aquí: Nosotros tenemos que transformar los deseos de la gente, de lo contrario ellos no se armonizarán con la Luz. La gente llora por sus problemas en sus vidas materiales, pero la Luz no responderá a sus quejas puesto que Él fue quien se los creó. Está dicho: “Ven al Faraón ya puesto que Yo he endurecido su corazón“. Es el Creador quien arregla nuestros problemas y yo no puedo pedirle que nos libere de sus dificultades, entonces ¿por qué Él las ha mandado? Tenemos que ir a Él con una petición diferente, con nuestra petición para que nos ayude a elevarnos por encima de nuestras aflicciones y nos permita escoger aunque estemos atravesando por angustias, porque solo al hacer esto podemos percibirlo a Él. Así es como nos elevamos al otorgamiento más allá de la recepción. Pero ¡somos incapaces de alcanzar este estado! Estamos profundamente sumidos en el egoísmo; sufrimos, nos esforzamos por deshacernos al menos del dolor así dado que somos incapaces de sentir el gozo. Debemos exigir de Él: “Dame el poder que me permita estar por encima de mi dolor“. Nosotros necesitamos estar particularmente consientes de nuestra renuencia a experimentar dolor y nuestro deseo de estar por encima de esto: Deja que mi cuerpo sufra, pero aun así yo puedo estar un paso más arriba que mi cuerpo; la aflicción me ayudara a escapar de mis deseos egoístas. Si el sufrimiento desaparece, yo regresare al Faraón; sin embargo, si la aflicción persiste, hare todo lo que esté en mí poder para evitar el dolor. Entonces, el sufrimiento es un prerrequisito necesario para hacerme huir del Faraón, de mi egoísmo. Pero ¿Hacia dónde corro? Le ruego al Creador por libertad: “Dame una oportunidad para escapar y elevarme por encima del Faraón“. Aun que yo trato con una pequeña parte del mal común, este es el tipo de trabajo que tengo que hacer conscientemente. Mi trabajo es no quedarme como un miserable animal, sino elevarme al nivel del ser humano. Tengo que darme cuenta que el nivel humano es más alto que el animal. Debemos dibujar una línea de separación obvia y rígida entre estos dos estados.
Hoy somos similares a un tumor maligno que está destruyendo su entorno. Eventualmente, cuando no tenga nada más que devorar, el cuerpo morirá así como el tumor. Estamos en las mismas relaciones mutuas con la naturaleza, nuestro ego devora a su entorno. ¿Cómo podemos construir un entorno que nos convierta en personas que se complementen mutuamente? Este es el problema de la educación moderna: ¿Cómo cambiar al hombre? Básicamente la crisis global actual es una crisis social, antropológica. De pronto nos damos cuenta de que tampoco se nos enseñó cómo ser humanos en el verdadero sentido de la palabra. Todos nos graduamos de escuelas que estudiaban diferentes materias. Por años los maestros se pararon frente a nosotros y nos dictaron clase, después esperaron buenas calificaciones en los exámenes. No nos enseñaron a establecer relaciones correctas entre nosotros, y no nos explicaron cómo entender a los que nos rodean o incluso a nosotros mismos. Yo ni siquiera conozco lo básico de mi sicología ¿Por qué soy como soy? ¿Qué sucede dentro de mí? ¿Qué determina las decisiones que tomo? ¿En qué se basa mi forma de pensar? ¿De dónde vienen todos los nuevos deseos que siento? ¿Cuál es la fuente de mis instintos e impulsos internos? No se nos enseñó nada de esto. Por el contrario, nadie se molestó en enseñarnos cómo conectarnos mutuamente de forma correcta, y hoy vemos los resultados de esta “educación” en nuestra vida diaria. Esta es la razón del surgimiento de una nueva ciencia, la educación integral. Estamos viendo un incremento en el crimen, en la violencia doméstica, y otros problemas sociales que nos cuestan dinero, energía y salud, convocan miedo e incertidumbre. Si nos liberáramos de ellos, liberaríamos grandes poderes sociales y ahorraríamos billones en mejorar nuestras vidas. De acuerdo con la educación integral, la persona en sí nunca debe ser el blanco directo real. Sólo debemos darle buenos ejemplos, incluso sin palabras. Así es como un niño observa a los adultos, imita sus acciones, y así crece. Si lo colocamos entre animales será como ellos. Entonces el buen futuro de la sociedad está en establecer el entorno correcto para la persona. Nosotros desarrollamos activamente este método y lo enseñamos a nuestros hijos después de la escuela, quién es la persona, cuál es su sicología, cómo toma decisiones, por qué piensa en sí misma y en los otros de esa manera, por qué considera a ciertas personas como sus amigos y a otros como sus enemigos, etc.
Antes de que muera el gobernante de Egipto, el trabajo de todos es de naturaleza egoísta. Cuando el soberano muere, pierde su importancia; en otras palabras, llegamos a un estado en el cual dejamos de celebrar nuestro ego y ya no queremos dedicarle a este nuestras vidas. Comenzamos a darnos cuenta que no vale la pena trabajar para nuestro ego. Aún continuamos apegados a nuestro egoísmo e incluso obtenemos cierto placer de este. Al mismo tiempo, nuestra consciencia se expande y llegamos a entender que nuestro ego no tiene ningún valor. Incluso si continuamos haciendo lo mismo por 10 o 20 años, nunca nos liberamos de esta esclavitud. Cuando la persona se encuentra en una situación insoportable, pregunta: “¿Qué sigue?” Sin embargo, siempre tenemos una oportunidad de llegar a tal interrogante antes de que las circunstancias en las que estamos se vuelvan absolutamente intolerables. Todo lo que necesitamos es elevar el nivel de nuestra conciencia, para llegar a ser “sabios” que ven los estados futuros en su infancia. Un infante o un niño pequeño no ve el futuro; él exige todo de inmediato. Tras crecer un poco, comienza a darse cuenta de que tiene que esperar para obtener algo que quiere. Cuando la persona crece es más inteligente, ya realiza cálculos complicados. Nuestras vidas están limitadas a 70 u 80 años aproximadamente, lo cual nos hace sentir que tenemos mucho tiempo por delante. Sin embargo, al envejecer comenzamos a darnos cuenta claramente de que el tiempo tiende a comprimirse. Dejamos de ser animales y nos convertimos en humanos. Los animales nunca consideran el futuro; no piensan en mañana, ni ven el momento que sigue. Los animales viven en el momento. Aún cuando éstos sienten ciertas cosas que los humanos somos incapaces de comprender (por ejemplo, un inminente temblor o un tsunami), aun así lo perciben solamente a través de sensaciones del momento presente. Las personas, por el contrario, ven el futuro y son capaces de detectar señales de sus próximos pasos. Cuando la persona está convencida de que no hay necesidad de trabajar por el bien del ego, se hunde en la desesperación. Vemos que hoy la mitad del mundo está deprimida y el número de suicidios crece constantemente. Esto significa que las personas ya no quieren trabajar para el Faraón; no le ven ningún sentido a este tipo de vida. Esto sucede en los países más opulentos de la civilizada Europa (principalmente en los países escandinavos), donde las personas tienen aseguradas todo tipo de cosas materiales, pero no les queda claro para qué vivir. Las personas no se harían preguntas si no sintieran que el resultado final es bastante diferente de la actual existencia holgada. Esas preguntas surgen sólo con la insatisfacción: Ya sea la falta de felicidad o prevén que su estado de holgura actual terminará pronto. Entonces cuando el “amable” Faraón muere, surgen nuevas preguntas: ¿Por qué tenemos que trabajar tan duro para nuestro ego? Esto es lo que siguen preguntando la humanidad como un todo, y cada individuo. Es el punto en el que tiene lugar la clarificación: ¿Cuál es el propósito de nuestro trabajo, es recibir o dar?
En nuestro mundo global actual estamos todos conectados nos guste o no y esto es peligroso porque puede llevar a una explosión, a una guerra mundial. Ya se está hablando de eso, pero no hay solución. Si el ego ya ha terminado su desarrollo y no nos permite avanzar más, entonces la presión que expande este sistema integral, que es mutuamente dependiente en su totalidad, puede traer cualquier cosa. Y estaremos dispuestos a hacer cualquier cosa sólo para romper esta conexión. Esta es la cualidad única de nuestros tiempos. Un sinnúmero de estudios investigativos nos muestran que hemos llegado a un punto especial en nuestro desarrollo que no tiene precedentes en la historia humana. En el pasado, el ego creciente, constantemente empujó por detrás, y sabíamos que la vida sería buena para nosotros o para nuestros hijos. Pero hoy no esperamos que nuestros hijos tengan una mejor vida que nosotros. Por el contrario, muy pronto agotaremos totalmente todos los recursos naturales, contaminaremos el medio ambiente, el agua limpia y el aire puro se acabarán. No hay lugar hacia donde podamos desarrollarnos. La crisis es la esencia de una nueva humanidad. No es coincidencia que la palabra “crisis” (ρίσις) signifique nacimiento en griego antiguo, un punto de quiebre a partir del cual comienza una nueva vida. Entonces al examinar la situación actual, tenemos que entender: ¿Qué hay de nuevo aquí? ¿Qué se nos está revelando?. Todo el problema es que hasta ahora nos hemos desarrollado a través de una fuerza, negativa que moldeó diferentes necesidades en nosotros y nos empujó hacia adelante para satisfacerlas. Carecemos de una segunda fuerza, positiva que atrae y une. Esta fuerza no existe en la naturaleza, en la esencia humana. Sin importar lo que hagamos, todo es para la ganancia personal, con el fin de usar a otros para nuestro propio beneficio. ¿Entonces dónde podemos alcanzar esta segunda fuerza? Después de todo, nuestro cuerpo y todos los sistemas naturales están construidos con base en la cooperación de dos fuerzas opuestas: más y menos, caliente y frío, presión y vacío, etc. En la naturaleza inanimada, vegetativa y animada siempre existe una cosa en contra de la otra y la vida se desarrolla en el equilibrio entre esas fuerzas, en armonía, en la correcta emisión y absorción. Pero en el nivel “humano” y en el nivel de nuestra consciencia, la fuerza positiva no existe, sólo la fuerza negativa: yo quiero usar constantemente todo lo que veo y recibir lo que siento que me hace falta. Hoy estamos en la cima de esta tendencia y en este punto tenemos que caer en cuenta que carecemos de otra fuerza, de la positiva. Ésta no vendrá a nosotros instintivamente, de manera natural; tenemos que desarrollarla nosotros. Muchos científicos están estudiando este problema. En el instituto ARI estamos en contacto con miles de expertos en todo el mundo. Todos están de acuerdo acerca de este problema, que sin esta fuerza positiva no seremos capaces de seguir ¿Pero dónde podemos encontrarla? La respuesta es simple; la persona tiene que estabilizar su fuente construyendo una nueva sociedad. Es del conocimiento de todos, que nos desarrollamos por medio de nuestra sociedad. Un niño abandonado en el bosque crecerá como un animal y no se desarrollará como una persona. La persona es el resultado de la sociedad humana en la que crece. Es por eso que nos preocupan tanto los amigos con los que juegan nuestros hijos, la escuela a la que van y a quiénes frecuentan; la sociedad nos moldea. Si queremos crear un nuevo hombre que viva en armonía con otros, entonces tenemos que establecer el entorno correcto para él, con el fin de enseñarle la forma de pensar integral que está basada en el otorgamiento y no en la recepción. Hoy mientras la conexión global se vuelve cada vez más fuerte, ya sentimos las conexiones entre los países. En el futuro la presión social también crecerá. Así que simplemente tenemos que cuidar de nosotros mismos. Todo depende de si establecemos un entorno. Nadie está feliz con la situación actual. Los conflictos son más intensos en todos lados y la desesperación está creciendo. No hay otra opción, es el momento de desarrollar la educación integral, para atraer la fuerza positiva. Entonces descubriremos que la crisis actual está revelando la negatividad sólo para que lo positivo se coloque en oposición a esto. De esta manera nuestra sociedad (en cada nivel, hasta el nivel global), como toda la naturaleza, estará basada en dos fuerzas: la positiva y la negativa. En el medio, en la conexión, en el equilibrio entre ellas, encontraremos una nueva vida, el verdadero nivel “humano”. Nosotros sentiremos la armonía en la naturaleza que está oculta de nosotros, dado que estamos trabajando sólo con una fuerza. Al elevarnos por encima de la naturaleza inanimada, vegetativa, animada y trabajando en el nivel humano al adquirir independientemente la fuerza positiva y equilibrarla con la fuerza negativa, nos familiarizaremos con el sistema perfecto de la naturaleza, y descubriremos las fuerzas que nos manejan detrás de la pantalla de la materia. De pronto descubriremos este enorme sistema que creó la vida y que la dirige a través de la evolución. Comenzaremos a desarrollarnos conscientemente al descubrir esas fuerzas y avanzar con ellas. Entonces nuestro actual estado es en realidad nuestro nacimiento. Todo depende de nosotros y de si podremos organizar la educación integral. No es casualidad que la crisis actual sea global y variada; esta nos incluye a todos e incluye todo y tenemos que encontrar el punto de equilibrio general para compensarla. Entonces, verdaderamente nos sentiremos felices. Comenzaremos a descubrir la eternidad de la naturaleza y sentiremos que estamos en el nivel “humano”, el cual es independiente de nuestro cuerpo. En nuestra consciencia nos elevaremos por encima de este y descubriremos el “nivel de conocimiento” de la naturaleza que maneja todo el universo. Muchos científicos están hablando hoy de eso, especialmente los que se dedican a la física cuántica. Eventualmente la educación integral abrirá nuevos horizontes para nosotros en la ciencia, la cultura, la sociedad, la familia, mediante los cuales adquiriremos y crearemos una nueva dimensión de vida y nos auguraremos un mejor futuro.

Es muy importante unirse a nivel corporal para que sean capaces de moverse hacia la unión de las almas, en otras palabras, hacia la corrección del 
Mientras estudia en el grupo, la gente siente una especie de vergüenza porque se requieren nuevas herramientas, mecanismos y experiencia en la cooperación integral mutua. La persona se ha acostumbrado a vivir y trabajar de acuerdo a un programa determinado. De repente ella descubre que el programa ha cambiado. Las personas permanecen en el círculo y su función es simplemente llevar a cabo una conversación entre ellos, llegar a conocerse unos a otros, ver a otras personas. La persona comienza a preocuparse y a preguntar: “Dime ¿qué hacer? ¿Hacia dónde vamos?”
Primero, cuando las personas se tratan entre sí de forma amable, piensan que es bueno estar cerca el uno del otro. Yo no sé si este es un mejor lugar-estar a tu lado. Segundo, si hablas de mí, el maestro permanece con sus estudiantes tanto como ellos lo necesiten. Tan pronto como esta necesidad desaparece, existe otro trabajo, él es transferido a otro lugar. Entonces, no hay nada terrible en esto. Debes pensar sólo en cómo realizar lo que está escrito en las fuentes primarias y eso es todo. Si hay un maestro, si no hay un maestro, eso no depende de nosotros. Y lo más importante es lo que estamos haciendo ahora. Si existen tales grupos, si las mujeres los ayudan activamente, los apoyan, dirigiéndose hacia el centro del grupo de deseos de revelar al Creador, entonces todo estará bien. No hay necesidad de un maestro. El Creador, la Luz te enseñará. En realidad, esto es lo que estamos tratando de “captar” aquí-el método de trabajo con la Luz.
Para hacer esto, es necesario estudiar primero los materiales que hemos preparado acerca de la integración, interconexión y conexión mutua entre las personas, donde se habla acerca de cómo empezar a “salir de sí mismo” y sentir a los demás, lo cual significa sentir sus deseos.
Las mujeres hacen las mismas preguntas que los hombres durante el seminario, tratan de experimentar esas cosas junto con los hombres, tratan de participar silenciosamente, internamente en la solución de esos problemas y al mismo tiempo de impulsar a los hombres a resolverlos. Existen problemas que le atañen a las mujeres. Hay problemas que ellas no pueden resolver porque la solución está en la conexión entre las personas. Este tipo de problema sólo puede ser resuelto en el nivel de las sensaciones entre los hombres.
No importa qué obstáculos encontramos en el camino, desesperación, impotencia, diferentes opiniones, pensamientos y malas sensaciones egoístas, odio, sensaciones nada placenteras, indiferencia, todo esto gradualmente se acumula y crea un enorme deseo que es llamado la sensación del “exilio en Egipto”. Sólo al descubrir todo su tamaño, seremos capaces de imaginar la redención de sus oscuras profundidades. Por lo tanto el pensamiento de redención es añadido a la sensación de exilio y nos lleva a la libertad. La oscuridad que sentimos al estar ante el Faraón y el escape de esta oscuridad, todas son importantes clarificaciones dentro de la Luz que es revelada a una persona que trabaja con el fin de salir del exilio. La Luz lo hace sentir una oscuridad cada vez más grande y miedo del lugar en el que está, de sus propios atributos. Lo principal aquí es no torturarnos y no dejarlo pasar, sino entender que tenemos que pasar por toda la plena y detallada sensación del exilio. Después de todo, esta es la revelación de la naturaleza de la creación, acerca de la cual está escrito: “He creado la inclinación al mal”. Nuestro trabajo es sólo pedir la Luz que Reforma. Cuando toda esta situación es clarificada con claridad en la percepción de una persona, él entiende que los cambios no ocurren en el nivel físico, sino en el nivel de los atributos que revelan la relación entre ellos. Existe un sistema general y todas sus partes están interconectadas en total interdependencia. Así es como fue creada toda la creación. Pero dado que esta conexión viene de Arriba, sólo la Luz más débil es revelada en esta, la Luz de Nefesh y entonces el poder de repulsión,odio, el ego y es revelado entre todas las partes separadas y gradualmente crece. Esta es ya la creación real que fue creada fuera del perfecto estado previo. El ser creado fue fragmentado y ahora tenemos que trabajar para conectarlo. Nada cambia en el mundo corporal. Tenemos que trazarnos una imagen en la cual los atributos internos de las cosas cambian, las relaciones, que están totalmente separadas de las formas corporales de tiempo, movimiento y espacio. Esto es de mucha ayuda. Deben entender que una persona no tiene conexión con la Luz en la que está si no anhela conectarse con otros. Sólo si hace un esfuerzo por conectarse con otros por encima de la sensación natural de repulsión, él evoca sobre sí la Luz que lo rodea. Por otra parte, podemos decir que una persona se conecta con el Creador sólo a través del sistema general. Al grado en que una persona puede conectarse con este, tiene contacto con la Luz superior.
Usted constantemente nos repite que lo único que debemos hacer es trabajar con la Luz. Pero es como si fuéramos sordos e instantáneamente lo olvidamos ¿Por qué sucede esto?
Cada uno en mi grupo quiere unirse. Cada uno trata, hace un esfuerzo, pero nada resulta de ello para nadie. Esta sensación interfiere mucho con mi concentración y no sé cómo lidiar con ello.

En un principio nosotros asumimos que el entrenamiento psicológico iba a durar tres horas. En la convención, le dedicamos una hora. Ahora usted dice que es posible implementarlo durante un cuarto de hora antes de la lección. ¿Cuál es la diferencia?
Está dicho: “Toda acción deja una marca”. Nuestro avance sucede debido a la Luz que Retorna. Esta nos impacta hasta el grado el grado en el cual nuestros 



Como resultado del proceso de interacción correcta con el grupo, una persona siente más que él es una gran pecador, un egoísta, que odia a los otros, él tiene todo tipo de deseos y pensamientos negativos, intrigas, etc. Él revela esto en sí mismo a tal grado que comienza a llorar al Creador para que lo ayude. Él comienza a darse cuenta que sólo el Creador puede corregirlo porque él siente que todo viene del Creador y no puede haber otra fuente a partir de la cual haya resultado esto, ni siquiera de su misma naturaleza. Él revela al Creador en la forma opuesta, como el Creador de algo malo. Pero al mismo tiempo él revela que el Creador ha creado el mal en él a propósito con el fin de forzarlo a que acuda a Él y entonces el Creador lo corrige. ¿Por qué fue necesario que fuera de esta manera-crear el mal para que una persona gradualmente lo revele en sí mismo y acuda al Creador con una plegaria por la corrección?
Comenzamos a trabajar con el entorno a partir de un periodo en el que parece que todo está bien y que podemos conectarnos con este y podemos obtener poder de este. Por el momento, una persona no ve su deseo de recibir como su enemigo. Este periodo es llamado “siete años de abundancia”. Durante este tiempo, una persona realmente no necesita al Creador y comienza a pensar en Él sólo cuando pierde las esperanzas con este trabajo. Aprende y trabaja con otros, pero entonces comienza a entender que nada funciona. No es que no recibamos llenado egoísta. Podemos llorar por esto desde el principio. Lo que vemos es que no seremos capaces de alcanzar la conexión. Comenzamos a darnos cuenta de que la conexión es posible a pesar del ego, en contra de este, encima de este ¡Pero no la queremos! Entonces, perdemos la esperanza y caemos. Comenzamos a pensar: “¿Para qué necesito todo esto?”. Nos debilitamos. Nos dormimos y perdemos interés en todo. Es como si nos separáramos de la vida y tanto la vida corporal como la espiritual no parecen tener ningún sabor. Si el deseo desaparece, no tenemos ningún poder para movernos. Así estamos construidos. El sistema biológico funciona de acuerdo a este principio. Una persona ve que no tiene control sobre sí mismo. Gradualmente, sus ojos se abren y comienza a buscar cómo puede afectar los estados por los que pasa y avanzar. Él entiende que el avance no es sentirse bien, como si hubiera tomado alguna droga. Es por eso que si una persona trabaja sólo en orden de recibir algún llenado egoísta de ello: saber más, entender, sentir, o adornar su vida, la Torá puede convertirse en la poción de muerte. Él revisa su estado de acuerdo a la manera en que su maquinaria egoísta se mueve y piensa que está avanzando. Al fin y al cabo, su ego está recibiendo la energía de vida. Sin embargo, si comienza a trabajar con el entorno correcto, la Luz que viene opera en él y arruina este idilio. Él comienza a examinarse no sólo cuando se trata de sentirse bien, sino que además él trata de averiguar cuál es el resultado y para qué está trabajando. La Luz influye constantemente en una persona. Eventualmente, él entiende que está trabajando para su ego y este tipo de trabajo pierde todo sabor. Él quiere elevarse por encima de este al recibir nuevos valores de la Luz. No quiere ser una pequeña bestia que obedece sus sensaciones: Una sensación placentera es buena; una sensación no placentera es mala. Recibes un poco más de energía. Te elevas, pierdes energía, caes en el sueño. Una persona se niega a seguir de esta manera. Finalmente, él decide que lo más importante para él es la conexión con el Creador, no importa por lo que renga que pasar. Esos son las correcciones que la Luz que Reforma lleva a cabo en él, proporcionándole esos valores. De cierta manera, es ya un trabajo por encima de la razón. Aun cuando es todavía egoísta, en la esclavitud en Egipto, es justo antes del éxodo a la libertad. Ahora, una persona siente que está en un verdadero exilio, bajo los azotes del Faraón. Él comienza a clarificar las cosas suavemente: “Estoy dispuesto a conectarme con el Creador ya que esta conexión es placentera, ¿pero qué debo hacer si no es placentera? ¿Seré siempre capaz de de percibir la conexión con Él como buena, a pesar de la mala sensación en mi deseo de recibir? Tal vez es incluso preferible porque puedo estar seguro de que no estoy siendo parcial en mi ego de manera que no corra ante todos como un ladrón y grite: “atrapen al ladrón”. Una persona solo desea trabajar por su propio beneficio lo menos posible para no recibir ninguna recompensa en el ego, pero el Creador le juega diferentes “trucos” para mostrarle que aún está trabajando para sí mismo. Así, el clarifica las cosas de manera más profunda, hasta que cae en cuenta de la necesidad de elevarse por encima de su deseo de recibir y estar entre este y el Creador para tomar decisiones por sí mismo. Gracias a esto, él adquiere una cabeza (Rosh) y un Partzuf espiritual. El Creador es la Luz superior: la Luz Circundante y la Luz Interna, una persona toma una decisión independiente con respecto a esta, por encima de sus sensaciones y su deseo de recibir. Este simboliza el éxodo de una persona de Egipto hacia la libertad.
Cuando estoy tratando con un amigo como un trabajador al estar involucrados juntos en diseminación, cuando estamos trabajando en las traducciones o con el equipo, o en cualquier tipo de trabajo, yo lo superviso y él está por debajo de mí. Esas son nuestras situaciones corporales. Entendemos que debemos manejar las empresas de esta manera. Pero en el momento en que entramos al grupo, no hay diferencias entre nosotros. Sólo miramos nuestros “puntos en el corazón”, sólo al anhelo de cada uno por el Creador. Y entonces la revelación del odio es benéfica, ya que entonces tengo con qué acudir al Creador por ayuda, ya que por mí mismo no puedo hacer esto. En el nivel de nuestro mundo, encontramos formas de llevarnos bien: vamos juntos a un bar, nos sentamos, clarificamos la relación entre nosotros. En la espiritualidad, esto no ayuda. Debemos tener la Luz Superior. Por lo tanto, tanto como el odio y el mal revelado entre nosotros crezca, la petición por la Luz Superior crecerá también. Elevamos nuestro MAN (plegaria, Mayin Nukvin-aguas femeninas) hacia esta; pedimos ayuda y gritamos hasta que esta llega. Puede ser que la ayuda no venga, ya que no tenemos aún el suficiente reconocimiento del mal. Después de todo está dicho, “El mundo fue creado ya sea para el malvado completo o el justo completo”. Primero necesitas alcanzar el nivel de “malvado completo”. Este nivel es obtenido cuando anhelas la meta y ves cuán lejos estás de ella todavía. Y de acuerdo a la medida de tu anhelo, determinas la medida de la distancia. Existen aquellos que pasivamente pertenecen al grupo y no participan en la conexión compartida. Ni siquiera imaginan cuán poderoso es este trabajo, que es un océano de todo tipo de atributos y sensaciones, grandes presiones, que es imposible incluso acercarse a este, este trabajo le causa repulsión a las personas hasta el punto de la nausea, gasta el estado de quedar completamente impotente. Todos esos estados nos traen gradualmente el reconocimiento del mal a través del apoyo general que es tan importante aquí, a través del Arvut mutuo, cuando sientes la urgencia de los amigos y esto te obliga. Entonces eres capaz de alcanzar el nivel de “malvado completo” y descubrir el ego entre los otros. Y este ego no será de forma bestial, ya que la conexión necesita ser dirigida hacia el alcance de la mata suprema y sólo hacia eso. No somos un grupo corporal que quiere reunirse para pasa el tiempo, jugar fútbol, o hacer negocios mutuos. Nuestra meta es diferente, alcanzar el atributo de otorgamiento y amor mutuo. Inmediatamente es descubierto cuán opuestos somos a esto. Debemos sentir que esta oposición capta toda nuestra atención. Entonces, las personas que anhelan al Creador entienden la condición de que todo lo que nos sucede, sucede sólo para descubrir esos estados. Y la Luz nos ayuda. Por lo tanto esto está estructurado y desciende junto con los deseos (se encuentran uno en contra del otro), ya que otorga sobre los deseos sólo en la medida en que son capaces de hacerle frente, en que son capaces de soportar esas sensaciones de oposición. Y a pesar de esas sensaciones poco placenteras y las grandes decepciones, son capaces de anhelar la conexión y la meta. No existe otro sistema. Está construido en base a la oposición de las dos fuerzas de la naturaleza: recepción y otorgamiento, la Luz y el deseo. No hay nada más. Es un sistema práctico y científico. Lo único que debe ser tomado en cuenta es que necesitamos ser más serios en su realización.