
·El animal en mi sufre. ¡Que sufra! Es solo mi egoísmo, es el Faraón, con su dolor y oscuridad que espesa el grado de la “oscuridad egipcia“
.Yo estoy por encima del sufrimiento esforzándome por otorgar.
Pero, ¿Dónde obtengo la energía para alcanzar esto? Soy tan débil que huyo del mínimo dolor. Cuanto más avance espiritualmente, más sensible me vuelvo y las cosas que antes eran muy fáciles para mí, se vuelve insoportable. No puedo tolerar nada en absoluto, ni siquiera los problemas físicos. Con esto trabajamos diligentemente: Nos esforzamos por elevar nuestros deseos a través de los cuales nosotros tendemos a sufrir más y más. Encontramos la oscuridad egipcia en el lugar donde antes estuvo la Luz, pero de hecho nada cambia excepto el caculo nuestro de los eventos. Así es como el “buen“ Faraón se vuelve “malo“, un día con sol brillante se torna en oscuridad insoportable. Tal estado nos parece sumamente deprimente y sombrío; debemos elevarnos por encima del creciente dolor y considerar el sufrimiento como ayuda. Esta dicho que “el Faraón trae a los hijos de Israel a la liberación“, pero a condición de que ellos realmente se esfuercen por elevarse por encima de su egoísmo. Ellos entienden que la aflicción los ayuda a elevarse por encima de sus problemas y a separarse del egoísmo, ya que nadie es capaz de acercarse de manera voluntaria al sufrimiento; instintivamente, la gente se aleja tanto de los problemas como le sea posible. Entonces, el Faraón me ayuda al empujarme hacia afuera, mientras que el Creador me ayuda insensibilizando el corazón del Faraón. Mi tarea es pedirle al Creador que me conceda el poder de estar por encima y considerar el otorgamiento como mucho más importante que la recepción. De lo contrario, simplemente estaré llorando de dolor como una persona que no está enfocándose en crecer y en vez de eso solloza por los múltiples problemas que tiene en su vida. Esto es lo que vemos hoy mientras la humanidad está yendo hacia una crisis. Las personas no tienen a donde ir; están desamparadas y por esto, ellas no quieren saber nada, “Danos un antidepresivo, alcohol, analgésicos, sedantes, drogas“, cualquier cosa que les ayude a desconectarse de su dolor.
Nosotros le pedimos al Creador que nos mantenga por encima de nuestro dolor para que no nos ensordezca, sino que más bien, nos de otra forma. Nuestro trabajo es abogar: “Dame una oportunidad para otorgar y disfrutarlo“. No debemos otorgar por el bien de recibir; tenemos que aprender como disfrutar del otorga. Si lo hacemos así, iremos más allá del conocimiento, y alcanzaremos el otorgamiento por el bien de otorgar, adquiriendo así satisfacción a través de un gran sentido de pertenencia en vez de hacerlo por medio del llenado de nuestro egoísmo. No importa si sufrimos dentro de nuestros deseos egoístas; disfrutamos en nuestro sentido de pertenencia a Él. Estas son dos vasijas diferentes. Similarmente, la gente en este mundo está orgullosa y disfruta sirviendo a aquellos a quienes considera dignos y grandes. Así es como nos preparamos nosotros mismos; otros nos seguirán. De hecho, un enorme deseo de estar satisfecho se esconde tras la “fachada“ de nuestra civilización. Nuestra meta es corregir este deseo; de lo contrario, la gente continuará sufriendo en vano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.