Con el fin de llegar a una meta necesitamos los medios y nuestros medios son nuestros esfuerzos. Mientras más nos esforzamos, más enfocado, clarificado y orientado hacia la meta es nuestro esfuerzo, más fuertemente atraemos la Luz que Reforma, la cual nos hace avanzar.Por lo tanto, cada momento en la vida se nos da para buscar y clarificar qué es lo más efectivo que debo hacer para que me ayude a atraer la Luz que Reforma, como se nos dice: “He creado la inclinación al mal, he creado la Torá como especia para ella, ya que la Luz en esta, reforma”, lo cual significa que tú corriges la inclinación malvada y la conviertes en una buena inclinación. En esta buena inclinación, como en una buena vasija, recibes la sensación de vida espiritual. Esta es la fórmula de la corrección. Entonces nuestro esfuerzo es tratar de descubrir los medios más efectivos en cada momento. La persona usualmente flota con la corriente de la vida, pensando que de esta manera avanza. Pero el flotar pasivamente le permite avanzar en el nivel “inanimado”. Supongamos que está en un grupo, estudiando y participando en diferentes eventos y todo esto se vuelve una rutina para ella. Está bajo la influencia del campo de fuerza general que hace avanzar en una corriente general a todos aquellos que quieren alcanzar la meta, pero esto es llamado “santidad inanimada” y aquí aún no hay avance personal. El avance personal depende del esfuerzo diario de la persona, con el fin de espolearse a sí misma y añadirle sabor y acidez a este platillo por sí misma: sal y pimienta, otras especias. Ella debe entender que no tiene opción y sólo es posible ser espoleada por esas agudas situaciones hacia las cuales es arrojada sin misericordia, al mostrársele cuán opuesta y distante está de la espiritualidad. Si ella no tiene miedo de abrir el apetito por esas especias no tan placenteras, es espoleada y ya puede llevar a cabo ciertas acciones independientes y no sólo flotar en la corriente general de la sociedad. Así que debemos esforzarnos constantemente, como se nos dice: “Has laborado y has encontrado, créelo”, lo que significa que entonces sucede y el Creador se le revela a la persona. Pero esto es sólo si la persona se esfuerza por encima de la rutina diaria. Este es un problema para nosotros, ya que es muy difícil dejar un hábito. Estamos acostumbrados a un programa diario, a las mismas horas y el mismo llenado que recibimos de acuerdo a nuestro horario regular, por la misma cantidad de esfuerzo; “el hábito se convierte en segunda naturaleza”. Me he estado esforzando por muchos años y parece que constantemente estoy en el camino correcto. Entonces me siento menos satisfecho y comienzo a quejarme: “¿Qué me está sucediendo, por qué no hay resultado?” No me doy cuenta de que he estado flotando con la corriente general. Con respecto al nivel espiritual, este es un cuerpo inanimado, un cuerpo muerto que no se mueve. Esto es porque no me he esforzado. La espiritualidad se revela a la persona de acuerdo a su esfuerzo personal, a la preparación de su propia vasija, a su deseo. Por supuesto, aun así estoy moviéndome y avanzando un poco, ya que participo en algunas actividades, pero lo importante es que por encima de la rutina diaria y de la corriente general, debe existir mi clarificación privada, mediante la cual la persona evoca internamente de forma constante su apetito, mediante especias picantes y preguntas poco placenteras. La persona debe revisar constantemente y presionarse al tratar de apresurar el tiempo y debe realmente esforzarse con el fin de cumplir con el dicho: ¡”Has laborado y has encontrado, créele!






En el artículo “Matan Torá” (la entrega de la Torá), Baal HaSulam nos dice bajo qué condiciones fue entregada la Torá al pueblo. En primer lugar, debe haber un grupo de personas que quieran ser como un hombre en un corazón. Los sufrimientos que han estado atravesando no dejan otra opción y ellos ven que tienen que escapar, pero deben escapar conscientemente. No es una huida ciega del dolor, porque los sufrimientos vienen de una fuerza especial, del Creador, de acuerdo con Su plan y dentro de ellos hay una meta específica. El Creador provoca los sufrimientos a propósito. Se nos dice: “Yo he creado la inclinación al mal“, lo cual significa Yo he creado a Faraón quien acerca a los hijos de Israel al Creador. La inclinación al mal es llamada “ayuda en contra”, puesto que evoca y empuja a la persona a conocer la fuerza que la maneja. La persona se pregunta: “¿De dónde viene todo este mal? ¿Por qué estoy sufriendo?” Con el tiempo la búsqueda la lleva a la pregunta principal: “¿Cuál es el significado de mi vida?” Y más adelante: de “Cuál es el significado de la vida”, la persona entonces alcanza la sabiduría de la Cabalá. Así llega ella a recibir la Torá y comienza a entender que tiene la necesidad de cambiar algo. En vez de cambiar el mundo al tratar de “doblegarlo” por sí misma, la persona entiende que el mundo es una réplica de sus atributos internos. Cámbiate a ti mismo y el mundo cambiará. Esto es lo que les decimos a todos: Nosotros tenemos que corregir a la persona y no al mundo. Por supuesto, no hablamos acerca de la percepción de la realidad, del hecho de que la imagen externa esté determinada por nuestra interioridad. Esto no puede explicarse por el momento, aunque ya hay alguna evidencia científica de eso. En general, la persona ya entiende que hoy en día ella tiene que corregirse. Entonces está lista para recibir la Torá como una especia “para condimentar” la inclinación al mal por medio de este método, para que tenga buen sabor. Finalmente, tenemos que poner la forma de otorgamiento en el deseo original de recibir. Si la persona está preparada para eso, recibe la Torá, es decir, el método de corrección y comienza a trabajar. Entonces ella entiende la esencia de la condición que se le dio: qué significa la garantía mutua, qué es la unidad general y qué simboliza la meta final de “amar a tu amigo como a ti mismo”. En el camino para alcanzar esta meta, la persona descubre su misión, que es definida como “un reino de sacerdotes” y una “nación santa”. En otras palabras, ella tiene que cumplir lo que se nos dice, no sólo con respecto a sí misma, sino también ser responsable del mundo entero. Al juzgarse a sí misma y al mundo entero en una escala de mérito, la persona se aplica correctamente su potencial para el bien de los demás haciendo lo que tiene que hacer, es decir, difundir el método de corrección alrededor del mundo. Entonces ella misma se corrige, puesto que no tiene necesidad de nada más que eso. Es lo suficiente con vivir trabajando para la corrección general, lo cual es llamado “un reino de sacerdotes”. Los sacerdotes no tienen bienes corporales, “Dios es su patrimonio”, lo cual significa el nivel de pureza de Bina. La persona también debe verse a sí misma en este nivel sublime, donde el bien de otros es su única preocupación por encima de todas las otras preocupaciones y la única meta por encima de todas las demás metas. A pesar de que aparecen diferentes deseos no deseados lleguen y de las interrupciones globales, todo es de esta manera para que por encima de ellos la persona pueda responsabilizarse del mundo entero. De lo contrario, no tendrá nada en que trabajar. Al cumplir la misión de un “reino de sacerdotes” y “una nación santa”, la persona cumple con la idea de la garantía mutua. El punto no es que vayamos a ser responsables de los demás y que los aferremos en el camino de la corrección. No, nosotros estamos avanzando hacia la garantía mutua con el mundo entero, somos responsables de todos y si no los corregimos, nuestro trabajo no puede ser completado.













No importa la forma en la que expresas tu petición exteriormente, si danzas o lloras, si gritas o estás en silencio. Lo principal es que la petición penetre tan profundo como sea posible en el corazón. Sólo hay una manera de comprobarlo: ¿Se dirige tu deseo hacia la conexión de una manera cada vez más precisa, dado que sólo a través de la conexión puedes acercarte a la Luz?. Si la Luz no responde a tu petición, esto significa que aun no tienes el deseo. El deseo en el corazón; esta es una petición hacia la Luz. Si desarrollas el deseo dentro de ti, entonces la Luz comenzará a influir en él ya llenarlo. Se nos dice que cada persona está en constante oración, la Luz afecta cada uno de los deseos que surgen en nuestro corazón. Después de todo, la Luz se encuentra en absoluto reposo, esta es la fuerza que llena toda la creación, es el campo de fuerza informativa en el que todos estamos sumergidos como en un océano de agua. Y en el momento en que aparece algún deseo en mí, éste afecta a la Luz. Pero el hecho es que hay deseos que no van en la misma dirección que Él. Y la Luz sigue trabajando en ellos, ya que ésta lo afecta todo, es una ley inmutable, como en la física. Pero debido a que estos deseos no se corresponden con la Luz, la Luz los desarrolla de forma negativa hasta que la persona descubra que él o ella se sienten mal. Entonces la persona comienza a buscar una causa y descubre que ella estaba moviéndose en la dirección equivocada y tiene que cambiar sus deseos. Esto se conoce como el camino del sufrimiento. Alternativamente, que de forma proactiva yo puedo utilizar el método que explica lo que debo preguntarme desde el principio, con el fin de corresponderme con la Luz. Para hacerlo, yo me uno a un grupo, el cual me anima, alimenta mi deseo. Ninguno de nosotros quiere unirse, pero cuando todos hablamos de la importancia de la conexión, entonces eventualmente todos lo queremos. Después de todo, esta es una ley de la naturaleza, nosotros somos impresionados por nuestro entorno. Así que yo elijo un entorno que me infunde los pensamientos y deseos correctos, que habla constantemente de los beneficios de la unificación y de los grandes logros que se hacen posibles a través de él. Y entonces yo veo que simplemente no puedo hacerlo sin la conexión con los demás, y empiezo a desearla. Si todos trabajamos de esta manera correcta con relación a los demás y deseamos unirnos al menos de alguna manera, entonces la Luz comienza a afectarnos y a acercarnos a la conexión. Y cuando nos lleva a la primera, a la más pequeña conexión de nuestros deseos, entonces ésta se revela en ellos como la Luz de Nefesh. Esto significa que hemos comenzado a vivir, que hemos nacido en el mundo espiritual. Es decir, que nos unimos, aunque por el momento, sea a través de la conexión inicial más débil. Luego continuamos hacia adelante desde esta conexión ya lograda con una cierta sensación de nuestro estado y del proceso en curso. De nuevo comenzamos a pedir, ahora lo hacemos por una conexión aún mayor. La Luz nos afecta más fuertemente y nos eleva al nivel de Ruaj, desde el grado inanimado al vegetativo. Esto significa que podemos movernos por nuestra cuenta, sentimos algo de movimiento en nuestras conexiones con los demás, un poco de capacidad de hacer algo por nosotros mismos. ¡El grado de Ruaj significa que no sólo hemos nacido en el mundo espiritual, sino que estamos actuando y viviendo dentro de él! Ruaj (viento) es un grado vegetativo y que significa la capacidad de moverse. Y entonces avanzamos aún más y alcanzamos el grado animado, Neshama (alma). En este punto, la persona termina sus ciclos de reencarnación. Existe un grado aún mayor al final de la corrección (Gmar Tikun) en el que todos estaremos corregidos y unidos. Pero por ahora tenemos que ascender a lo largo de los grados que le anteceden y todo este avance sólo se da en un grupo, en unidad, con el fin de revelar la Luz que llenará la unión correcta entre nosotros. En otras palabras, si logramos la conexión correcta entre nosotros, entonces nuestra sensación de unidad es llamada una sensación de Luz. Demanda esto de cualquier forma que puedas, y de nuevo, y cada vez que recibas una impresión, aclara las Reshimot, finalmente esto sucederá. Lo más importante es continuar. Es necesario que tú estudies, que participes en la vida del grupo, que trates de acercarte a todos y entonces vendrá. De acuerdo con lo que está escrito: “Trabajé y hallé”. Y si esto aun no ha sucedido, quiere decir que por ahora existe todavía una insuficiencia, aunque no de tiempo ni de acciones, sino de tu deseo interior que todavía tiene que desarrollarse y perfeccionarse. Las nuevas Reshimot y las más avanzadas aun tienen que aparecer, las cuales realizarás gracias a tu trabajo, y entonces esto sucederá. Puedes gritar y llorar, pero esto no ayudará. Sólo una cosa ayuda: continúa tu camino de manera meticulosa, persistente, paciente y obstinadamente.
