
Rav: En primer lugar, nosotros tenemos que ser la “cabeza”. Las letras de la palabra “Israel” (ישראל) se derivan en la expresión “cabeza” (ראש לי). Nosotros debemos observar qué está sucediendo en el mundo, cuál es la voluntad del Creador y cómo podemos volvernos un “adaptador”, que conecta Sus planes y deseos con el mundo, además debemos buscar la manera de acercar al mundo a la realización. El Creador determina el nuevo estado del mundo, mientras que el mundo se mueve hacia adelante con el fin de desear de adquirir este estado. Para eso, yo tengo que estar en el medio como intermediario, mentor, educador, asistente. Ese es nuestro trabajo. Todo lo que le corresponde a Israel, es dar un ejemplo, “jugar” con el mundo, para ayudarlo a adquirir la forma adecuada, explicarle que está sucediendo, hablarle sobre las razones de los problemas. Después de todo, en el sentido espiritual, las personas son como “niños pequeños” y con paciencia, nosotros debemos cuidar de su desarrollo, imbuirnos en sus preocupaciones. En el pasado yo estaba muy lejos de esto y no entendía por qué necesito una conexión con toda la humanidad. A lo largo de toda mi vida pasada, yo supuse que iba encerrarme en el ambiente científico que me gustaba, en tanto que me proporcionaba todo lo necesario para suplir las necesidades materiales. Yo quería alcanzar, entender, y tejer la imagen de la realidad en su conjunto, y no tenía planeado bajar la mirada a lo que yace por debajo de ese nivel. ¿Por qué necesita un investigador del universo a todos aquellos que solo están confundidos con este asunto o que no les importa en absoluto? Esta era mi posición. Sin embargo, después de todo, yo salí del desdén soberbio egoísta hacia aquellos que me rodean y alcancé la posición opuesta, en la que estoy constantemente dispuesto a “cambiar sus pañales”. Después de todo, todo depende de la conciencia de la importancia, y en el camino espiritual se convierte en evidente que este es nuestro trabajo, que así facilitamos la corrección del mundo y le damos placer al Creador. No hay trabajo mayor que éste. No es accidental que esté escrito que la persona que ara su campo para alimentar a los hambrientos, lleva a cabo el trabajo de los sacerdotes espirituales. Nosotros simplemente no entendemos cuál es la tarea de los Cohanim. Por debajo de la “magnificencia” externa, es oculta algo completamente diferente, el cuidar a aquellos que son pequeños. En una familia, los niños son los más importantes y todo gira en torno a ellos. También nosotros debemos actuar así. Esto es llamado “el reino de sacerdotes”, donde no tenemos nada más, aparte de este trabajo. Nosotros creamos la correspondencia entre el Creador y las criaturas, adaptando sus deseos a Su revelación.
Pregunta: ¿Qué nos falta para eso?
Rav: Tenemos muchas personas calificadas. Todos nuestros amigos deben hacer los cursos para maestros y organizadores. Tenemos los recursos y tenemos que realizarlos cada vez más, más ampliamente, más profundamente y de una manera más elevada. Necesitamos un trabajo masivo en educación, lo cual requerirá de los esfuerzos de todos, sin excepción. Y entonces, una vez que estemos listos, tenemos que pensar cómo salir a una amplia audiencia. Nosotros tendremos que hacer esto de inmediato, y ya estamos rezagados. Es una pena que no todos me oigan. Estoy temeroso de lo que pueda pasar en el país en un futuro próximo. Después de todo, todos en el mundo están interconectados rígidamente entre sí y sólo nosotros somos capaces de “suavizar” con nuestro trabajo lo que está pasando.
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