
Los seis principios ecológicos de Capra:
Redes
Todos los seres vivientes en un ecosistema están interconectados a través de redes de relaciones. Dependen de esta red vital para sobrevivir. Por ejemplo: en un jardín, una red de polinizadores promueve la diversidad genética; las plantas, en su turno, proveen néctar y polen para los polinizadores.
Sistemas anidados
La naturaleza está hecha de sistemas anidados dentro de otros sistemas. Cada sistema individual es un todo integrado y al mismo tiempo, es parte de sistemas más grandes. Los cambios dentro de un sistema pueden afectar la sostenibilidad de los sistemas que están anidados dentro de este así como de los sistemas más grandes dentro de los cuales existe. Por ejemplo: Las células están anidadas dentro de órganos dentro de organismos dentro de ecosistemas.
Ciclos
Los miembros de una comunidad ecológica dependen del intercambio de recursos en ciclos continuos. Los ciclos dentro de un ecosistema se cruzan con ciclos regionales y globales más grandes. Por ejemplo: El agua hace un ciclo en un jardín y es también parte del ciclo global del agua.
Flujos
Cada organismo necesita un flujo continuo de energía para permanecer vivo. El flujo constante de energía del sol a la tierra sostiene la vida y mueve la mayoría de los ciclos ecológicos. Por ejemplo: La energía fluye a través de una red alimenticia cuando una planta convierte la energía del sol a través de la fotosíntesis, un ratón se come la planta, una serpiente se come al ratón y un halcón se come a la serpiente. En cada transferencia, algo de energía se pierde en forma de calor, requiriendo de una entrada de energía constante al sistema.
Desarrollo
Toda la vida, desde los organismos individuales hasta las especies y ecosistemas, cambian con el tiempo. Los individuos se desarrollan y aprenden, las especies se adaptan y evolucionan, y los organismos en los sistemas evolucionan conjuntamente. Por ejemplo: Los colibríes y las flores de madreselva se han desarrollado de maneras que los benefician mutuamente; la visión de color del colibrí y su delgado pico coinciden con los colores y la forma de las flores.
Equilibrio dinámico Las comunidades ecológicas actúan como ciclos de retroalimentación, de manera que la comunidad mantiene un estado relativamente estable que además tiene fluctuaciones continuas. Este equilibrio dinámico proporciona poder de recuperación de cara a los cambios del ecosistema. Por ejemplo: las mariquitas de un jardín comen áfidos. Cuando la población de áfidos disminuye, algunas mariquitas mueren, lo que permite que la población de áfidos crezca otra vez, lo cual sostiene más mariquitas. La población de especies individuales crece y disminuye, pero el equilibrio dentro del sistema les permite prosperar juntos.
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