
Si, la disposición para conceder es una de las condiciones necesarias. Aprender acerca de la garantía mutua debe ser un proceso gradual. Antes que nada, necesitamos estudiar la sicología humana y la sicología de las relaciones entre dos amigos, esposos, familiares e hijos, vecinos, conocidos (por ejemplo con las suegras o personas con quienes haya posibilidad de conflictos) y después debemos proceder con el estudio de las relaciones en el trabajo, con otra nación, y con todo el mundo. En otras palabras, comenzando con sensaciones cercanas y entendibles que cualquiera puede experimentar y desarrollando las facultades de percepción, las habilidades y la agudeza de la sensación en el interior de la persona, tenemos que llevar al mundo gradualmente hacia el trabajo con círculos más amplios de la sociedad. Como consecuencia, seremos capaces de entender qué países, parlamentos y gobernantes pueden unirse unos con otros. Imaginemos esas estructuras y la forma en que esto puede realizarse. Cuando nos involucramos en este estudio, comenzamos a entender qué cambios necesitan tener lugar en el mundo. Vemos que todos los líderes de hoy son incapaces de resolver algo. No han sido formados en el espíritu de la garantía mutua y carecen de conocimiento de los sistemas integrales. No ven el mundo a través de los “anteojos” de la garantía mutua. Necesitan ganar la percepción, la conciencia, y el entendimiento de cómo lograr eso, de cómo conectarse entre sí, todo el camino hasta el punto de alcanzar el amor. Y por supuesto, en este proceso es necesaria la disposición para hacer concesiones mutuas. Esto no significa que yo llevo a cabo negociaciones comerciales contigo y mientras redacto un contrato incluyo inicialmente clausulas que me permitirán retractarme más tarde con el fin de estafarte. Nosotros construimos relaciones honestas desde el principio. Desde el primer artículo de cualquier acuerdo queda claro que no podemos violarlo. No podemos huir el uno del otro. De esto se concluye que todos los problemas, en todos los niveles, son problemas de formación. La garantía mutua es la red de conexión entre nosotros que nos enlaza el uno al otro en todo el mundo. Ésta se ha revelado ahora, en nuestro tiempo. Hace algunas décadas, en los 60′s, los fundadores del club de Roma comenzaron a escribir acerca de ello. A principios del siglo 20, los científicos comenzaron a hablar del hecho de que todos estamos interconectados a través de lo que llamaron la Noosfera. Desde entonces hasta ahora se han realizado todo tipo de investigaciones en esta área. El sistema de garantía mutua se ha revelado y nos enlaza el uno con el otro sin permitirnos huir el uno del otro. Al querer violarlo, podemos desatar terribles guerras, pero entonces, el sufrimiento de todas formas nos forzará a llegar a esta forma de conexión mutua, concesiones mutuas, garantía mutua y amor mutuo. Alguien podría objetar, diciendo que la humanidad ya había pensado en esto. Hace quinientos años, varios utopistas escribieron acerca de ello y después los comunistas, los fundadores de los Kibbutzim y otros. Todo esto es cierto y sólo necesitamos entender que nunca antes en la historia hubo una condición obligatoria en nuestro desarrollo. Hubo personas individuales que vieron que esto es necesario para la humanidad y que en última instancia, la humanidad llegará a eso. Thomas Mann entendía esto y después los comunistas en Rusia y otros países, pero siempre fueron individuos aislados a quienes las personas nunca siguieron. Lo predijeron con muchos años de anticipación y les parecía que podían implementarlo inmediatamente. Y nosotros estamos comenzando a hablar de esto hoy porque la crisis generalizada muestra exactamente lo que nos hace falta: Nos hace falta la garantía mutua. En otras palabras, está sucediendo no porque quisiéramos que sucediera, sino porque es necesario para nuestro desarrollo, y la naturaleza nos está forzando hacia esa dirección.
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