
El Creador recibe placer cuando disfrutamos. Es por eso que tenemos que ocuparnos del desarrollo de nuestros deseos. No es suficiente que permanezcamos en el grado de “otorgar por el bien de otorgar” (Bina), y especialmente en el grado miserable de este mundo, el nivel inanimado de la espiritualidad (Domem de Kedusha). Uno no puede estar satisfecho con esto. Estar en el grado inanimado de la espiritualidad significa no tomar la iniciativa propia, fallar en el desarrollo. Pero el propósito de la creación es recibir todo lo que el Creador quiere dar. Está escrito: “La vaca quiere alimentar al ternero más de lo que el ternero quiere mamar”, así que si Él es bueno y quiere darme la bondad, yo debo desarrollar mis deseos hasta el infinito. Sin embargo, yo puedo alcanzar una vasija espiritual sin restricciones sólo bajo la condición de que yo reciba para el bien de otorgar. Entonces yo me abro por completo a la Luz. Pero cuando recibo el placer de manera egoísta, no soy capaz de recibir más que una chispa de Luz llamada “vela delgada” (Ner Dakik), la cual es nuestra vida en este mundo. Esta es la realidad que se revela en mi deseo egoísta. Sin embargo, una realidad mayor, espiritual, puede existir en el punto cero, en el nivel “inanimado”, en el cual la persona se detiene, deja de recibir, y se contenta con las cosas pequeñas. Esto se conoce como el ” el nivel inanimado de la santidad”, el principio del desarrollo. Pero el alcance de los niveles vegetativo, animado y humano de la espiritualidad dependerán del desarrollo del grado del “temor“, el desarrollo del deseo de otorgar. Y este desarrollo es gradual: Desarrollamos el temor dentro de nosotros, es decir, el grado de otorgamiento, y recepción por el bien del otorgamiento. Entonces, nuestro deseo de recibir placer empieza a crecer. Vemos que carecemos del temor y de nuevo comenzamos a cultivarlo. Tal es el proceso del desarrollo. El primer “mandamiento” que pertenece a nuestra corrección está descrito en el Zóhar: el mandamiento de “ansiedad, temor”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.