
En este caso, demos un vistazo a lo que nos ayuda a desarrollarnos, a las fuerzas que operaran en nosotros.
Examinemos el cuadro en su conjunto a través del ejemplo particular de un niño. En ausencia de factores humanos externos, él o ella se desarrollarán como un animal bajo la influencia de sus impulsos e instintos naturales. En este caso, el niño no madura hasta el nivel de las cosas que la humanidad ha creado para él. Si él no es colocado en una sociedad de personas iguales, no sabrá cómo comportarse con otras personas, cómo conectarse, jugar y comunicarse con ellos, cómo usarlos, cómo ayudarles y cómo buscan ayuda de ellos. Por otro lado, si nosotros organizamos un entorno para él: un jardín infantil, una escuela, educadores y juegos, si los padres tratan constantemente de que se desarrolle por medio de estímulos externos que le atraigan hacia adelante en vez de los impulsos naturales que lo empujan desde atrás, su crecimiento se acelerará en gran medida. Se le puede enseñar música, dibujo, escultura, danza, computación y muchas otras cosas, con la condición de que le proporcionemos estos medios desde el exterior. En consecuencia, hay dos fuerzas de desarrollo: Una empuja desde la parte posterior de forma natural y la otra tira de la parte de adelante a través de los medios de un entorno correcto. ¿Tal vez ese mismo principio nos pertenece también a nosotros? Después de miles de años finalmente entendemos que tenemos que desarrollarnos como una fruta en un árbol, desde los malos estados hasta los buenos. Así que organicemos un ambiente para nosotros mismos que nos lleve hacia adelante. Entonces podremos ir a través de las fases restantes de forma rápida y cómoda, sin recibir golpes dolorosos por la espalda. Aprovechemos los juegos para el desarrollo, las explicaciones inteligentes y otros medios maravillosos, cuya influencia será suave y agradable. Hoy en día, después de haber descubierto las dos modalidades de nuestro desarrollo, terminamos en un estado verdaderamente trágico y nos enfrentamos a la crisis global. La humanidad no sabe cómo cuidar de sí misma. Esta se asemeja a un niño perdido que sin remedio se encuentra en el centro de una habitación, sintiendo que ha sido abandonado por todos. La crisis envuelve todos los ámbitos: familia, educación, cultura, relaciones entre padres e hijos, drogas, divorcios, ciencia y lo más importante, los sistemas económico y financiero. Además, estamos experimentando una crisis ecológica, sin tener ninguna idea en absoluto de las grandes catástrofes que nos ocurrirán en un futuro próximo. ¿Somos capaces de poner todo en orden? ¿Somos capaces de desarrollarnos de la forma más cómoda y rápida posible? Vemos que esto depende del entorno. También vemos que en realidad podemos organizar un entorno para nosotros mismos que acelere nuestro desarrollo. Pasaron miles de años antes de que inventáramos muchas herramientas diferentes para un niño: juegos, informática, música, danzas, actividades de diversa índole y piscinas. Después de todo, teníamos que entender primero que todo eso vale la pena en realidad. ¿Tal vez también tenemos que aplicar el mismo esquema a la sociedad humana?. Ya sabemos que para acelerar el desarrollo, necesitamos medios especiales. Por ejemplo, para sacar pollos de los huevos de gallina, no esperamos que una gallina se siente sobre ellos, sino que incubamos los huevos y con ello podemos suministrar la cantidad necesaria de pollos y huevos sin tener que esperar los favores de la naturaleza. Resulta que nuestro problema es sólo adquirir una comprensión acerca de los medios por los cuales la persona moderna puede desarrollarse. También podemos ver la solución gracias a la crisis global moderna, integral. Por un lado, esta abarca al mundo entero, pero por otro lado, este estado amenazante esencialmente demuestra una falta de desarrollo nuestro. Hoy en día estamos descubriendo que somos completa y totalmente dependientes el uno del otro. Todos los tipos de investigación ilustran esto. Y en esencia, nuestra incapacidad para unirnos es la fuente de todos los problemas. Hacemos nuestra propia vida más difícil e insegura, introducimos en ella el miedo y las limitaciones. Algo está interfiriendo con nuestra correcta unificación. Sin embargo, mediante la unificación entre nosotros mismos eliminaremos la mayoría de los desastres. Además, podemos confirmar esto dándole un vistazo a la senda del desarrollo que ya hemos experimentado. Con cada cambio de generaciones, la población de la tierra creció, mejoró la educación y atestiguamos el desarrollo de la cultura, de la industria, de la cooperación, de la colaboración, de la dependencia mutua y así sucesivamente. Pero ahora dependemos el uno del otro, no en las cosas que pertenecen a nuestro salario, al ingreso, al sistema bancario y de negocios. Nosotros dependemos el uno del otro en el factor humano: no somos capaces de establecer una conexión, y la falta de ella nos impide traer seguridad a nuestras vidas. Nosotros somos similares a los cónyuges que no pueden llevarse bien dentro de sus cuatro paredes. Salvo que no pueden divorciarse porque, por así decirlo, no tenemos un planeta extra. De este modo, la experiencia y la investigación indican que la más deseable forma de desarrollo nuestro es la unificación, al igual que un par de tortolitos. Si la humanidad encuentra una manera de unirse, logrará la felicidad. Por lo tanto, está claro lo que tenemos que hacer: Tenemos que crear un entorno para nosotros mismos que nos eduque acerca de cómo unirnos correctamente. De esta manera seremos como un pequeño niño sabio, que entiende que él necesita crecer correctamente, que construye un entorno que se ajuste para sí mismo. Por ejemplo, llega a sus vecinos y les dice: “Yo te daré dinero para que comiences a unirte de manera demostrativa con los demás y para que me muestres tu unidad. Tira de mí en tu unidad, encárnala como actores que están realizando una obra sobre una vida feliz. Yo sé que estos ejemplos me ayudarán a crecer en una manera buena y correcta. De esta manera, con tu ayuda, quiero liberarme de la situación actual”. Otro ejemplo: no me importaría estudiar música, pero por otro lado, no tengo un deseo ardiente por ello. Necesito una “locomotora”, un entorno que me saque adelante, que me incite con las perspectivas brillantes de la trayectoria elegida. Entonces llegaré con los músicos y les pagaré para que vengan a mis tertulias, toquen su música, hablen de música, o compongan algo mientras yo estoy cerca. Todo eso me impresiona, yo entiendo que la música es un arte sublime, muy profundo y significativo. A pesar de que les pagó, sin embargo me encanta la “armonía de las esferas”. De esta manera el entorno me ayuda a desarrollarme a través de un camino amable. Aunque los medios parezcan falsos, el resultado es muy real. Lo más importante aquí es la sociedad. Yo mismo puedo crear esta sociedad, pero indudablemente, también puede ser formada para mí por personas sabias que saben cómo utilizar este recurso. El mundo tiene muchos científicos y especialistas que están muy bien informados sobre el desarrollo humano, sólo tenemos que ayudarlos y escuchar lo que están diciendo. Y todos dicen lo mismo: Debemos rodearnos de una sociedad que ejerza una influencia correcta en todos nosotros. Entonces, estableceremos un rumbo correcto y saldremos a lo largo de un camino de desarrollo incremental amable. “Maduraremos” nosotros mismos antes de que las desgracias y las miserias nos obliguen a hacerlo a través de la presión desde atrás. O, dicho de otra manera, Nos incubaremos rápidamente dentro de nuestra “incubadora” en una vida dentro de un nuevo y maravilloso mundo.
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